miércoles, 12 de diciembre de 2012

Capítulo 36. Como cual niña que perdió su globo…




Han pasado unas semanas. Las peores semanas de mi vida… No he vuelto a saber más de él. Me quise alejar lo más posible de su vida para que pudiera ser feliz…

Empecé en la radio, con Mateo, y la verdad es que me ayudó mucho estas semanas…

Y aquí estoy, saliendo de la radio para ir a mi casa, que es lo que estoy haciendo siempre…

De mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa… Mi madre dice que desde entonces ya no tengo vida social, pero yo pienso que, desde hace bastante tiempo, mi vida dejó de tener sentido… Sin él… ¿Qué soy yo sin él?  Nada…

Esta vez le perdí yo… Todo lo que nos pasó fue culpa mía… Nunca olvidaré esas palabras que me dijo aquel día…

“¡Jodes mi mundo! ¡Me jodes a mí!”

Esas palabras ocupan mi mente las veinticuatro horas del día… Mi intención nunca fue hacerla daño… Al revés, yo solo quería que él fuera feliz, que nadie le hiciera daño… Pero creo que todo eso se lo hice yo…

Voy en el coche y voy pensando en él, siempre voy pensando en él. Con Supersubmarina de fondo, ¿cómo no?...

Él me enseñó ese grupo, ese grupo que ahora es de mis favoritos, y siempre que suena Supersubmarina en mi casa o en mi coche, más recuerdos me invaden con él…

Me viene un recuerdo… Vamos juntos en el coche, íbamos a cenar por ahí, y de fondo tenemos a Supersubmarina…

Vamos riendo y haciendo tonterías, como de costumbre. Salimos de su casa agarraditos de la mano y nos subimos al coche, nada más arrancar empieza a sonar “Supersubmarina”, sonrío mucho mientras le miro.

Vamos al restaurante de siempre, al restaurante que siempre vamos en nuestro aniversario, al restaurante donde me llevó por primera vez.

Empiezo a cantar las canciones mientras él me mira y mira a la carretera mientras ríe.

Cris: Eh, tú, niño, ¿de qué te ríes? –Con un tono chulesco mientras sonrío.

Dani: Me rio de ti… -sigue riendo.- Tú y tus maneras de destrozar las canciones de estos chavales… Ay, Pedroche… -se está descojonando.

Cris : -Me cruzo de brazos, pongo morritos y frunzo el ceño. Empiezo a hablar con voz de niña pequeña.- Eres malo… -mirando a la carretera con la misma postura.- ¡Que sepas que yo no destruyo canciones!

Dani: -Riendo.- no, no, qué va… ¡Cómo se me ocurre decir que mi novia no destroza canciones al cantarla, si canta genial! –Con tono irónico. No deja de reír en todo el rato.

Cris: -me hago la enfadada, y, aún con la misma postura, miro por la ventanilla.

Dani: Ey, peque, no te me enfades, que sabes que adoro hacerte de rabiar con este tema. –posando una de sus manos en mi muslo.

Cris: Umm...

Veo que llegamos al restaurante. No hay aparcamiento cerca de la puerta, así que aparca más adelante. Cuando para el coche, intento bajarme pero me coge del brazo.”

Cada vez que paso por delante de la puerta de ese restaurante… Me muero… Y cómo no, con lo masoca que soy, paso por la puerta… Empiezan a salir lágrimas de mis ojos al seguir recordando lo que viví aquel día…

Me acera a él y me besa. Un beso dulce, lento, cálido… Un beso de esos que cuando me los das olvidas al mundo y lo único que haces es seguir con el beso.

Cris: -me separo lentamente de él.- Jo, no es gusto… Sabes cómo ganarme…

Dani: Sí, lo sé perfectamente. ¿Vamos, señorita de Martínez? –mientras sale del coche abre mi puerta.-

Cris: -Sonrío como una idiota, pongo mi mano para que me la coja, y así lo hace.- Claro, vamos señorito Martínez.
Entramos al restaurante y vamos a la mesa de siempre y, claramente, pedimos también lo de siempre.

Dani: Tengo una sorpresita para ti…”

Y en medio del recuerdo me suena el móvil, cojo el móvil. Whats de Nacho. Paro el coche y lo leo…

No… no puede ser… O…otra vez no… Estallo a llorar como cual niña que perdió su globo…


domingo, 2 de diciembre de 2012

Capitulo 35. Ya nada tiene sentido.


Veo que está besándose con una chica mientras abre la puerta, y que esa chica lleva una camisa suya… Y él los vaqueros desabrochados…

Sé que no tendría que sentirme mal, que fui yo la que le deje escapar, pero es inevitable…

No sé qué decir, no puedo gesticular palabra alguna. Solo les miro a los dos con una cara… Con cara de tristeza…

Dani: Eh… Hombre Cris… ¿Qué tal? Cuánto tiempo… -poniendo una de sus mejores sonrisas.-
Cris: Ya ves… Cuanto tiempo… -hacemos los tres una pausa un tanto incómoda.- Eh… ¿Os he interrumpido?... –agachando la cabeza mientras que me acaricio mis manos.-
X: No, tranquila, no nos has interrumpido. –Dice la chica con una sonrisa.- Yo me voy a cambiar, pasa mujer, no te quedes ahí fuera. –Mientras se aparta de Dani.-
Cris: Gracias… -Paso y vamos al salón. Me siento en el sofá mientras ellos se van a vestir.

Al rato salen, les cuento el porqué vine a la casa de Dani a estas horas y la cara de Dani es un poema…

No dejó de decirme en todo el rato que si me hicieron algo, que si estoy bien y cosas por el estilo… Es más mono…

Si es que fui del género gilipollas al dejarle escapar, al no querer venirme a Madrid con él…

Es muy tarde ya, y Dani me dice que me quede a dormir en la cama de invitados. Acepto encantada, pero antes de aceptar les digo que no quiero molestar, pero Dani insiste en que me quede. Es un sol…

Estamos preparando los dos la cama, mientras Leire, su nueva novia, está durmiendo…

Dani: Ya te decidiste a volver, por lo que veo…
Cris: Sí… Me di cuenta de que aquí tengo todo lo que más quiero en el mundo…
Dani: Ya… ¿Por qué no viniste antes?...
Cris: … -No contesto. No sé qué decirle…
Dani: Vale, da igual, no contestes…

Seguimos preparando la cama, me da una camiseta suya para dormir y,  cuando se va a ir, le paro. Le siento en la cama.

Cris: ¿Hablamos? –Con una de las mejores de mis sonrisas.
Dani: -Devolviéndome la sonrisa.- ¿De qué? –Mientras nos ponemos cómodos en la cama.
Cris: Dani…. Yo… perdón…. Te dejé ir de mi vida…. Y por lo que veo has logrado pasar página…, mientras yo sigo en la misma página… En nuestra página…
Dani: No, no te confundas. No he pasado página, estoy intentando pasar página, estoy intentando hacer vida a parte de ti…, pero no puedo… Y menos ahora… Que llegas, te veo y todos mis esfuerzos por pasar página y olvidarte, se caen… Me he dado cuenta de que solo me he enamorado de verdad una sola persona, y esa persona huyó, se fue…, pero luego volvió… Y ahora no sé qué hacer…

Me quedo sin palabras… Sé perfectamente que se refiere a mí… Me quedo mirándole, es tan bonito… Nunca podré olvidarle…, es imposible…

Y yo le dejé escapar… Huí como una cobarde… Supongo que por ¿miedo?...

Pero ahora que lo pienso… ¿Miedo a qué? ¿A tener que vivir de su sonrisa, a tener que necesitarle para sonreír? … Si era por eso… Lo hice demasiado tarde…

Nunca he querido hacerle daño… Es una persona muy importante en mi vida… Y le quiero tantísimo…

Estamos un ratito más hablando, nos vamos tumbando en la cama para hablar más cómodos, pero el cansancio nos vence y nos dormimos…

Al día siguiente no despierta un ruido. Me despierto lentamente, miro a mi lado y veo a Dani abrazado a mí… Sonrío cual tonta.

Leire: ¡¡Daniel!! ¡Suelta a la chica!
Dani: Eh… -me mira.- ¡Hostias! ¡Perdón Leire, te juro que no ha pasado nada! ¡Pero nada de nada!
Leire: ¿Nada? ¡¿Y estabais abrazaditos?! Esta debe de ser de aquella chica que me hablaste… Tu ex… ¿Me equivoco?

Me quedo quita, no sé qué hacer ni qué decir… Será mejor que me vaya…

Cris: Yo… será mejor que me vaya y os deje tranquilos…
Leire: ¡No! ¡Me voy yo! ¡Quedaros vosotros y follar ahora que podéis! –se va corriendo.

Cris: Dani… Perdón… Yo vine por eso y… -me corta.-
Dani: ¿Perdón? ¡Yo no te puedo perdonar! ¡Cris, cuando intento pasar página y creo que lo voy a conseguir apareces! ¡Jodes mi mundo! ¡Me jodes a mí! ¡Luego nos quedamos dormidos, nos abrazamos y nos pilla mi novia! ¡Y me deja! ¡¿Crees que te voy a perdonar?! ¡Desde que te conocí me volví loco por ti! ¡No dejaba de pensarte nunca! ¡Incluso me ponía los programas, solo las partes que tú salías, de SLQH! ¡Me enamoré de ti sin darme cuenta! ¡Y cuando me doy cuenta ya estamos juntos! ¡Y cuando estamos juntos algo me ocurre por dentro, como que te estoy reteniendo a mi lado, y te hago daño! ¡Pero es que luego tú huyes! ¡Te vas a Londres a vivir y me dejas aquí! ¡¿Te crees que esta relación que tenemos solo la rompo yo?!  ¡Cris, desde que has llegado de Londres me has jodido!

Y de repente, mi mundo cae… Todo deja de funcionar, ya nada tiene sentido…

Se sale al salón y yo me quedo ahí, sentada en la cama, llorando. Llorando muchísimo.

Me visto, y salgo al salón. Le miro, me mira, y sin decir nada, me voy…


sábado, 3 de noviembre de 2012

Capitulo 34. Vuelvo a Madrid.




Me levanto del suelo con su ayuda, y me abrazo a él. Me pego todo lo que puedo a él.

Me escondo en su cuello y sigo llorando. Cojo aire, muchísimo aire, para volver a respirarle…

Para volver a sentir aquella fragancia que me dejaba tonta, que hacía que el mundo se parase, que hacía que, cuando la oliese, sonriera más que la última vez…

Cris: Pero, ¿qué… qué haces aquí? –Separándome un poquito de él.-
Dani: Venir a buscarte…
Cris: Dani… Yo… yo te he echado muchísimo de menos… -me vuelvo a pegar a él.-
Dani: ¿Te crees que yo no te he echado de menos? No había día que no me matara el tenerte tan lejos de mí…

Pasan los días, y él está conmigo, aquí en Londres. Volvimos a estar juntos, pero nunca supe que una pequeña discusión por el tema de volver a Madrid, que casi todos los días las teníamos, hiciese separarnos otra vez…

Ya pienso a pensar que el destino no nos quiere juntos, que hace todo lo posible por separarnos, y buscarnos otras parejas, pero nosotros… Nosotros vencemos al destino, y volvemos a juntarnos. Pero luego…

El destino se hace más fuerte que nosotros, y nos vuelve a separar… Y todo por una supuesta pequeña discusión…

El destino hace que, cuando menos te lo esperes, suceda algo… Algo bueno, algo malo…

Claramente, esta vez, el destino quiso hacer que lo pasáramos mal, y nos separó… Yo me quedé aquí, volví a estar como al principio… Y él… Él se fue…

¿Por qué tuvo que venir para luego volver a irse? ¿Por qué tuvo que hacerme ilusiones con un “Esta vez es la correcta.”? ¿Por qué creí que era la correcta? ¿De verdad tuve que pensar que era la correcta vez que lo volvimos a coger?

Son tantas preguntas… Sin ninguna respuesta…

Lo cogemos y lo dejamos… Parecemos niños pequeños…

Ha pasado ya varios meses, podemos decir que un año incluso, pero la verdad… La verdad es que no sé ni en qué día vivo…

Solo sé que ahora mismo estoy yendo dirección para el aeropuerto de Londres.

La verdad, es que tenía razón… Huí… Sí, por eso nos separamos otra vez… Volvió a salir el tema de volver a Madrid y el de que huí…

No lo dije antes, porque esta vez ganó la razón que el corazón…

Él tenía razón, muchísima, huí sin dejar que él hablase, y el corazón… El corazón fue muy débil, y no supo superar esa razón…

Doce de la mañana. Piso Barajas después de un año. Vuelvo a mi vida. Vuelvo a mi casa, a mi ciudad, a mi barrio…

Vuelvo a Madrid.

La de días que he deseado venir, y por fin lo he hecho.

Cojo un taxi y voy a mi casa, a mi piso que tenía “abandonado”…

Entro y lo primero que me encuentro es una foto con Dani, besándonos…

Me acerco a la entradita, dejo las llaves y cojo la foto… La miro un buen rato y estallo a llorar…

No lo dije, pero ya me independicé. Fue un paso que me ayudó él a dar…

Dejo la maleta y me voy a la ducha con buena música. Supersubmarina. ¿Cómo no?

Después de un par de minutos en la ducha, pensando en todo lo que me ha pasado desde que le conocí, desde que empezamos a ser un lío, desde que dejamos de ser ese lío y volvimos a salir, salgo y voy a casa de mis padres.

Cuando toco el timbre y me abren, mi madre no se cree que soy yo… Está paralizada en la puerta, mirándome de arriba abajo y embobada. Le sonrío.

Cris: Hola mamá, yo también te he echado de menos, eh. –riendo.
Domi: ¡¡Hija!! ¡¡Pero qué guapa estás!! ¡¡Estás muy delgada, más de lo que tú eres!! –paso dentro de la casa y mi madre sigue con sus preguntas de que si he comido bien y tal. Lo típico.

Pasa unas semanas de que estoy en Madrid. No me he atrevido a ir a ver a Dani… Para él sigo estando en Londres…

Salgo de mi casa con el chándal y los cascos puestos. Después de un año sin hacer nada de ejercicio, voy a practicar un poco.

Voy corriendo por las calles de Madrid al ritmo de Supersubmarina, Maroon 5, Extremoduro…

Ya se está haciendo de noche, pero yo sigo corriendo. Llevo un par de horas corriendo y estirando.

Paro un momento y me doy cuenta de que ya no hay nadie por la calle, de que es totalmente de noche…

La verdad, es que me da un poco bastante miedo estar sola por las calles de Madrid a estas altas horas de la noche…

Estoy bastante lejos de mi casa… “Va, Cris, una carrerita más y llegas a tu casa.”, me digo.

Echo a correr para mi casa, pero noto que alguien me persigue… Ya no llevo los cascos puestos, y noto sus pasos un poco más detrás de mí…

Llevo las manos al bolsillo y saco las llaves. Mientras corro voy buscando la llave exacta de la puerta del portal.

Mi casa aún está bastante lejos, y la que más cerca me pilla es la de él…

Veo su portal, y acelero el paso. Abro la puerta con rapidez y subo las escaleras de dos en dos hasta su piso.

Cuando llego a su puerta respiro hondo y aliviada… No sé quién sería el que me perseguía, pero ya sé que estoy segura…

Toco al timbre, y oigo que se acerca a la puerta tras un grito de “¡Ya va!”.

Sonrío como una tonta al oírle…

Abre la puerta y mi cara, antes sonriente, cambia de expresión…


viernes, 5 de octubre de 2012

Capitulo 33. No me lo esperaba.





Recuerdo perfectamente que Dani salió tras de mí cuando salí corriendo del local.

Pero lo cierto es que algo tardó… un par de minutos… pero cuando le vi detrás de mí gritando que parase, yo corría más, pero finalmente…. Finalmente me alcanzó…

“Dani: -Agarrándome del brazo.- Pero, ¿qué te pasa? –Girándome para que le mire.- ¿Por qué lloras? ¿Y por qué cuando te he llamado corrías más? ¿Qué te he hecho? –Con tono desesperado.-
Cris: ¿Qué que me has hecho? ¿Eso es lo que te preguntas?  -Alzando la voz.- ¡Me has hecho daño! ¡Mucho daño! ¡Te piensas que soy tu perrito faldero y no lo soy! ¡No me vas a tener cual perrito faldero! ¡No! ¡Estoy harta ya, harta! –Gritando.- ¡Harta de amarte, harta de necesitarte para poder ser feliz! ¡Harta de necesitar que me des mimos! ¡Harta de que pienses que me tendrás siempre a tu lado, y que si lo dejamos, a los meses, quieras volver, pues volvemos! ¡De eso estoy harta! ¡De que me tomes y me dejes! ¡Soy humana! ¿Sabes? ¡También tengo sentimientos! ¡Pero ya sé qué prefieres tu soltería antes de estar atado a una persona! ¡Y eso es lo que más rabia me da! –Hago una pausa para tomar aire entre tantas lágrimas derrochadas ya.- ¡Te he dado TODO de mí! ¡Me has usado…! Y ya no voy a ser tan tonta como antes… Puede que ahora cambie, puede que ahora mande todo a la mierda, puede que dejar mi ciudad natal, e irme, sea lo mejor…”

Recordar aquella discusión que tuvimos, hace que cada palabra que recuerde, un montón de lágrimas salgan de mis ojos.

Ni siquiera le deje hablar… Cuando terminé mi discurso salí corriendo dirección mi casa, para hacer las maletas e irme directa al aeropuerto…

Empieza a anochecer y a refrescar, así que, con la música aún puesta, tiro dirección para mi pisito.

Cuando llego a mi casa entro a la ducha, y, una vez más, me vuelven a invadir los recuerdos de mi pasado…

Supuestamente vine aquí para olvidar todo… Todo lo bueno y lo malo a su lado… Pero ahora me he dado cuenta de que nunca podré dejar de quererle, que por muchísimo tiempo que pasemos separados, más le querré.

Y es que así es el amor, el amor es ciego y duele… duele muchísimo… Más de lo que nos podíamos imaginar…

¿Quién diría que mucha gente, en la que me incluyo, fuéramos a llorar por amor?

Por más que intento olvidarle, más está presente en mi cabeza… Es una adicción…

Eso de depender de alguien, para poder ser feliz, para poder sonreír… Eso es jodido… Pero sí es cierto, que muchas personas, en las que me vuelvo a incluir, necesitan a alguien para… para vivir.

Porque es cierto, que cuando todas las veces lo hemos dejado, mi mundo… mi mundo se ha caído…

Mi mundo se centró en llorar… Sólo quería estar a su lado, y lo único que estaba a mi lado eran otros, a los que quiero mucho, pero él… Él no estaba a mi lado…

Mañana hace unos 6 meses desde que me vine aquí… Todo habrá cambiado por allí…

Salgo de la ducha y me pongo el pijama. Cuando voy a hacerme la cena, antes de entrar a la cocina, paro en seco.

Me giro y voy a mi habitación, empiezo a rebuscar y a rebuscar entre el armario. Nada, no encuentro lo que busco.

Miro por todos los muebles de la casa, y justo, cuando abro uno, me encuentro aquella caja…

Aquella caja que me trajo Anna. Aquella caja donde están todos los recuerdos pasmados…

La saco, la dejo encima de la mesita auxiliar que hay frente a un sofá, y voy a la cocina. Me hago la cena, algo rápido, y de postre chocolate… Mucho chocolate.

Me siento en el sofá de lado, de forma que la caja grande quede frente mía.

Cojo el helado de chocolate y, mirando las fotos, lo tomo.

Lloro una barbaridad viendo las fotos. Son tantos recuerdos solamente pasmados en papel fotográfico…

Cojo una al azar y cuando la miro, millones de lágrimas recorren mis mejillas.

Una foto con él, en París… De fondo la Torre Eiffel…

Cuando voy a coger otra foto, sin antes dejar la foto con él en París en la mesita, para ponerla en un marco, llaman al timbre…

Abro la puerta, y lo primero que hago es tirarme al suelo y llorar. Muchos recuerdos, buenos y malos, me llegan… No me lo esperaba…