martes, 31 de julio de 2012

Capitulo 27. Destino a…

Empieza a sonar su móvil, son todo Whatsapp. Lo saca, me agarra del brazo con intención de que le coja de la cintura, y así lo hago.
Me aferro de su cintura y empezamos a mirar sus Whats. Son todos de Lara.
“Dani, salimos en las revistas!”, “Esas fotos son de hace mucho tiempo!”, “¡¿Por qué narices han sacado ahora esas fotos?!”.
Vamos caminando a su coche mientras Dani la contesta, y yo, no dejo de mirar su móvil para ver que la pone.
No estoy celosa, pero… bueno, vale, un poquito sí. Le quiero solo, exclusiva y únicamente para mí. Su boca es mía, sus besos míos, todo de él es mío.
Empieza a escribirle cosas, como por ejemplo “Lara, tranquila, joder. Que sí, que es de hace un huevo, y no sé por qué narices las han sacado.”
O también “Creo que alguien quiere hacernos daño…”
Llegamos al coche y Dani sigue con el Whatsapp.
Cris: Cariño… -Haciendo que por fin me haga caso.- Abre el coche y vayamos a casa, ¿no?
Dani: ¡Hostias! –Escribiendo una cosa y guardando el móvil. Abre el coche.- No, a casa no vamos a ir… -Sonriendo pícaramente.-
Cris: -Metiéndome en el asiento del copiloto.- ¿Entonces?
Dani: -Ya dentro del coche.- Entonces ya verás a donde vamos. –Sonríe.-
Sonrío y no pregunto más. Arranca y vamos aun por las calles de Madrid. Le miro y sonrío. Adoro todo los movimientos que hace.
Cambiar las marchas, volver la mano al volante, poner su mano en mi muslo…
Su mano, ahora depositada en las marchas, la cambia y la pone en mi muslo. Me acaricia este y yo me pongo nerviosa. Sonríe al notar mis nervios y le aparto la mano y se la vuelvo a poner en las marchas.

Cris: Dani, céntrate en lo que te tienes que centrar…
Dani: Estabas nerviosa eh… -Pasamos por varias calles.- Joder, es aquí pero no encuentro aparcamiento en esta zona…
Cris: Un poco… Y ¿qué pasa aquí?
Dani: -Encuentra un sitio. Aparca y bajamos. Voy a su lado.- Nada amor, ya lo verás. No me seas cotilla.
Cris: ¡¡Oye!! Pues ale, esta noche ya no duermo contigo. –Haciéndome la ofendida.-
Dani: -Empieza a darme picos.- Va tontita, si lo que vas a ver te va a gustar.
Cris: -Hago que me lo pienso.- Mmmm bueno, vale… -Sonrío y me agarro a su cintura mientras él me agarra del hombro pegándome más a él si cabe.-
Vamos paseando por esa calle cuando paramos delante de una agencia de viajes.
Le miro sorprendida y entramos. Empieza una mujer a hablarnos de sitios románticos que visitar y demás países y tal.
Al rato salimos con un folleto y volvemos al coche. Entramos y arranca.
Cris: Dani, ¿para qué hemos venido a la agencia?
Dani: Cris, que ya lo sabrás, amor.
Me lleva a mi casa para coger algo de ropa y dejarla en su casa para cuando me quedé a dormir. Y hoy me voy a quedar a dormir con él.

Finales de Octubre. Dentro de nada es mi cumple y ya le he dicho a Dani que no me regale nada, pero que dice que ya lo tiene… En fin…

30 de octubre. Mi cumple. Me levanto y todo son felicitaciones, regalitos y demás.
Voy al plató e ídem de lo mismo. Y en el programa hace que me emocione más si cabe.
Son todos perfectos. Dani… Dani me dijo que fuera a su casa y aquí estoy picando al timbre para que me abra.
Dani: ¡Un momento! –Gritando desde dentro del piso. Inevitablemente me rio y después sonrío.-
Cris: -Empiezo a picar más veces al timbre, simplemente por fastidiar y meterle prisa.-
Dani: -Alzando la voz.- Joder, ¿qué pas… -Abre la puerta y me ve. Se queda sorprendido y yo sonrío.-
Cris: -Pasando mi mano en frente de sus ojos para que reaccione.- Eo, Dani baja al mundo real y deja de mirarme.
Dani: -Me agarra de la cintura y empieza a besarme con locura. Me adentra a su casa y, mientras le sigo el beso, y estoy elevada por el motivo simple de que al agarrarme de la cintura me elevó y mientras él camina de espaldas, vamos a su cuarto. Se separa apenas un milímetro de mi boca.- Felicidades… -en un susurro.-
Caemos en su cama sin dejar de besarnos, sin dejar de desear sentir nuestros cuerpos desnudos llenos de deseo y pasión en este momento.

Me va quitando lentamente la ropa, quiere hacer de este instante eterno, y aunque mis ganas de sentirle dentro de mí sean infinitas, aunque quiera ya sentirle, me uno a que hagamos este instante eterno.

Empieza a quitarme la ropa con sumo cuidado, mirándome cada parte de mi cuerpo, examinándome. Una vez me quitó mi camiseta y mis pantalones junto a mi sujetador empieza a besarme toda parte de mi cuerpo. La tripa, subiendo y bajando, yendo de mi ombligo a mis labios, de mis labios a mi cuello, de mi cuello a mis pechos, de mis pechos a mi ombligo, y de mi ombligo otra vez a mis labios.

A seguir con la cadena de besos una y otra vez, mientras yo suelto unos leves gemidos de placer. Y cuando suelto esos gemidos, que por más que intento reprimirlos salen de mi boca deseosos de que él los oiga, sonríe.

Cuando termina de hacer su recorrido por todo mi cuerpo se tumba a mi lado, y yo me pongo encima de él y le pago con la misma moneda.

Después de visitar ambos el cuerpo de cada uno a base de besos nos fundimos en uno.
Hace que toque el firmamento, hace que sienta el paraíso. Simplemente al sentirle dentro de mí me hace única, me hace suya, me hace volver más loca por sus huesos si cabe.

Al rato cae rendido a mi lado, me abrazo a él, apoyando mi cabeza en su pecho desnudo, y mientras con mi dedo índice le voy dibujando globos y corazones en su pecho desnudo.

Dani: -Me hace unas cuantas cosquillas para que me aparte.- Va Pedroche, que tienes que abrir tus regalos.
Cris: Dani, te dije que no me regalases nada…
Dani: -levantándose y poniéndose los bóxers.- No seas tonta amor. ¿Cómo no voy a regalar a mi pequeña?
Cris: -“Mi pequeña” definitivamente, Cris ha muerto.- Adoro que me digas “pequeña”… -y sonriendo me levanto de la cama y mientras enrollo a mi cuerpo desnudo la sábana.-
Dani: -Me coge cual princesa y me lleva al salón. Una vez en el salón me baja.- Ale, busca tu regalo, pequeña.
Cris: -Sonrío.- Va Dani, no me hagas buscar… Estoy cansada… -Con voz de niña pequeña.-
Dani: Bueno… Vale. –Nos sentamos en el sofá.- Así, con esa voz, me vas a convencer siempre… o casi siempre. –Sonríe.-
Me da una bolsa, la abro y empiezo a desempaquetar los regalos. Hay cuatro paquetes. Cojo uno. Lo abro.
Cris: No puedes ser más perfecto, amor. –Le beso. Es una camiseta con unos pantalones. Los que buscaba hace tiempo, exactamente.-
Dani: Abre los otros.
Cojo el otro paquete, también está blandito. Lo abro. Un vestido jodidamente perfecto, y jodidamente carísimo.
Cris: -Le doy un manotazo en el brazo.- Eres tonto.
Dani: Ais, ¿por qué? ¿No te gusta?
Cris: Me encanta Dani, pero este vestido es carísimo, joder.
Dani: Cris, si es para ti me da igual gastarme el dinero que sea, ¿vale?
Sonrío, le beso y cojo el otro paquete. Este tiene pinta de ser una caja. Lo abro y sí, exactamente, una caja. Abro la caja. Dios, unos zapatos de tacón a juego con el vestido. Me lanzo a sus labios y empiezo a besarle.

Cris: ¡Te quiero muchísimo!
Dani sonríe y me dice que abra el otro paquete. Cojo el paquete. Este es duro y plano… No sé qué será. Lo abro y… Joder, una foto nuestra, dándonos un beso… Se me saltan las lágrimas.
Cris: Esta foto va directamente a la mesita de noche de mi cuarto. –Le beso apasionadamente.- Muchas gracias, amor. Me han encantado. –Sonrío.-
Dani: Falta uno… y el que creo que más te va a gustar… -Sonríe y me da otro paquete. Este es muy blandito, como si fueran papeles. Lo abro cuidadosamente para no romper lo que tiene en su interior, y mientras lo abro le oigo decir.-: Destino a…

 -Este capítulo se lo dedico a mi querida @_Gema_6. Te quiero mucho, ñoña;)-

lunes, 30 de julio de 2012

Capitulo 26. De hace tiempo…


Noto que Dani me coge en brazos, y sin rechistar ni preguntar me lleva a su cama. Esa cama donde hace apenas unas horas nos estábamos besando.
Tengo muchísimo sueño, por lo tanto, en cuanto noto caer en la cama, me quedo dormida…

Me despierta un ruido. Me incorporo poco a poco y no veo a Dani al lado mío. Me levanto poco a poco de la cama y voy al salón. Le veo en el suelo, durmiendo, y con una sábana enrollada a sus piernas… ¿Ha dormido en el sofá?
Me acerco a él con sumo cuidado. Me pongo de cunclillas y le despierto. Tenemos que ir a los estudios, y yo… con estos morados…
Cris: -Zarandeándole de un lado para otro.- Daniel, va, despierta.
Dani: -Se levanta.- Buenos días –Frotándose los ojos.-
Cris: Buenos días… -Sentándome en el sofá cabizbaja.-
Dani: Cris, tenemos que hablar. –Sentándose a mi lado.-
Cris: -Poniendo mi dedo índice en sus suaves labios.- No digas nada, Dani. Hablamos después del programa, ¿vale?
Dani: Pero Cris… -Cogiéndome las manos y acariciándolas.- Tenemos mucho de qué hablar… ¿Vienes aquí después del programa?
Cris: Claro que sí… Pero Dani, una cosita, ten muchísimo cuidado. Ah, y si he venido aquí es porque a tu lado me siento segura, siento que estoy protegida… -Agachando la mirada. Suelto un pequeño suspiro.-
Dani: Lo sé Cris, pero una cosa… -Mirando el iPhone.- Aún es muy pronto para ir a los estudios. ¿Qué te parece si nos duchamos y vestimos y desayunamos?
Cris: Pero no tengo ropa aquí…
Dani: Sí tienes… Quedo alguna prenda y muda…
Dani me da unos pantalones y una camiseta con una muda limpia que olvidé llevármela a mi casa. Me meto en la ducha y empiezo a pensar.
Tengo que contarle lo de Miguel, aunque no quiera hablar del tema, ni él se atreva a sacarlo. Pero necesito que me ayude….
Y él me tiene que contar lo de Lorena… De porque se lió conmigo estando con esa. En fin, tenemos que hablar de muchísimas cosas.
Termino de ducharme, me visto y salgo. No está en el salón, ni tampoco en su cuarto ni en la cocina.
“Daniel, ¿dónde estás?”
Al rato me contesta.
“Ya voy para casa, Cris. Es que estaba comprando sirope de chocolate:)”
¿Sirope? ¿Quiere que engorde?
“¿Quieres que engorde? ¿Para qué quieres el sirope?”
Oigo la puerta abrirse, voy a esta y veo que es él, con su preciosa sonrisa de siempre cuando me mira, con su típica pelea para sacar la llave de la cerradura, y yo, mientras observo la pelea de la cerradura y él, me rio y me pierdo en su sonrisa.
Consigue sacar la llave y cierra la puerta con el pie mientras deja las llaves en una mesita que hay.
Dani: Me voy a duchar y desayunamos, ¿vale? –Sonriendo.-
Cris: -Sonrío y asiento con la cabeza.- Vale.
Me siento en el sofá a esperar a que salga, mientras vuelvo a pensar. A pensar en cómo empezar a contarle todo.
Entre tantos pensamientos se me pasa los minutos y Dani sale del cuarto de baño. Va a la cocina y vuelve con una bandeja llena de fruta, zumo, tostadas y mi típico cola cao.
Coloca la bandeja en la mesita que hay en frente de los sofás, arrima la mesa a nosotros y se sienta a mi lado.
Cris: Tú sí que sabes cuidarme… -Sonriendo.-
Dani: Tú sí que sabes matarme…-Sonriendo.-
Cris: -Empezamos a desayunar.- A ver, Dani… Anoche Miguel me pidió matrimonio y pasé de él y me vine aquí, a nuestra cenita. Y bueno, cuando me fui de aquí cabreada, fui a mi casa y seguía Miguel allí… Y bueno… Le conté que le puse los cuernos, me dijo que fuéramos a su casa y ahí empezó todo… Me dijo que sí que me iba a casar con él, vamos, que me ha obligado, y yo le dije que no, y me decía que cuando te pillara… -Se me saltan las lágrimas.-  te iba a reventar y empezó a pegarme porque le dije que a ti no te tocara… Luego salí corriendo y cogí mi coche y me perdí por un pueblo, luego, no sé cómo, pero acabe en Canillejas… Donde los estudios… Y hasta que vine aquí…
Dani: -Mientras se lo contaba veía como lloraba. Se seca las lágrimas.-Cris, tienes que denunciarlo… Eso es maltrato a una mujer…
Cris: No Dani, no voy a denunciarlo… ¿Y si va a más? A ti no quiero que te pase nada… -Veo como se le siguen saltando las lágrimas. Le seco las lágrimas con mi pulgar.- ¿Por qué lloras?
Dani: Cris, tranquila, que no me pasará nada… Y lloro por impotencia, porque no he podido hacer nada, porque mientras Lorena me dejaba por Whats, y lloraba en la cama mientras respiraba tu olor, a ti te estaba pegando ese imbécil…
Cris: Dani, he tenido muy mala suerte con el tema de novios, por suerte, tu eres el único que no me ha pegado… pero que sí me has hecho daño, mucho daño… Al hacerlo aquella vez y… bueno, las rupturas y demás… No llores más, no te sientas culpable joder, que ya pasó… Lo hecho, hecho está…
Dani: Cris, lo siento mucho, no sabes cómo me martirizo todos los días al despertarme y no verte a mi lado, al pensar que te fuiste porque te hice daño, porque perdimos a nuestro hijo… -Vuelve a llorar. No me gusta nada verle llorar.- Y si me siento culpable… Porque si te hubiera detenido antes de que salieras por esa puerta y te hubiera explicado todo no te hubiera pasado eso… -Señalando mis moratones.-
Cris: -Secándole las lágrimas.- Pues me voy a volver a ir por esa puerta como no dejes de llorar, eh. Que no me gusta nada verte llorar, que me mata, Daniel… Y Daniel –Muy seria.- no digas que te sientas culpable porque no es tu culpa, joder.
Dani: -Deja de llorar y vuelve a cogerme las manos, las aprieta muy fuerte mientras las acaricia.- Cris… Ayer… Lorena me dejó, como te dije antes… Pero no se atrevió a venir aquí y decírmelo a la cara… -Me suelta una mano para coger su móvil.- Mira… -Me enseña una conversación del What.- Ves, me dejó por Whatsapp, como te dije… y encima me estuvo engañando todo este tiempo…
Cris: … ¿La querías?
Dani: No…
Cris: -Sonrío como una tonta al escuchar que no la quería.- Dani… -Agachando la mirada tímidamente.- Te quiero… -Sonriendo tímidamente.-
Dani: -Me agarra de la barbilla para que le mire a los ojos.- Te amo, enana.
Y así es como me ha matado. Me lanzó a sus labios y empiezo a besarle con muchísima pasión. Me siento encima de él, rodeándole la cintura con mis piernas, y dejo de besar sus labios para ir locamente a su cuello. Y una vez en su cuello me entretengo como si no hubiera mañana.
Me separa de su cuello y va a mis labios, me río dentro del beso, está súper ansioso por hacerlo. Miro la hora, ya son las 10:00. Así que le voy a dejar con las ganas…
Me separo lentamente de sus labios. Le miro a los ojos y decido perderme unos minutos en estos.
Cris: -Levantándome de su regazo.- Bueno, ¿vamos a los estudios, amor?
Dani: Eres muy mala tu eh… -Riéndose.- Venga, vamos.
Salimos de su casa tras recoger lo del desayuno y montamos en su coche. Mientras él conduce no dejo de mirarle, de ponerle nervioso con mi mirada clavada en él. Y eso hace que se le cale varias veces el coche. Y entre esas varias veces que se le ha calado el coche yo he soltado una pequeña carcajada.
Llegamos a los estudios. Voy a salir del coche cuando Dani me detiene agarrándome del brazo.
Dani: Amor, ¿y qué vas a decir de los moratones?
Cris: -Le hago una señal con la cabeza para que salgamos del coche. Me apoyo en el morro de este y Dani viene a mí. Me besa.- Pues tendré que contarlo… -cabizbaja. No quiero hablar más de este tema, por lo tanto cambio rápidamente del tema.- Conduces muy mal, eh.
Dani: -Entiende que no quiero hablar más del tema y no insiste más.- ¿Cómo que conduzco mal? –Haciéndome cosquillas.-
Cris: -Riendo y pataleando, mientras él me tiene bien agarrada de la cintura sin dejar de hacerme cosquillas.- ¡¡Dani, para!!
Dani: ¿Cómo conduzco?
Cris: ¡¡Bien, bien!! ¡¡Conduces bien!!

El programa pasa rápido, genial, como siempre. Vamos al garaje, donde tiene Dani el coche, y antes de subir al sitio del copiloto me detiene.
Dani: Pedrochada, ¿dónde va?
Cris: A subir Martínez.
Dani: ¿En ese lado?
Cris: -Me voy para la puerta de los asientos de atrás.- ¿Aquí?
Dani: Ven anda, ven.
Me da las llaves de su coche. Me subo al sito del conductor, y antes de arrancar ya me está poniendo nerviosa.
Cris: Dani… deja de mirarme así para salir del garaje, por favor…
Dani: ¡Adiós! ¡Quita, quita! Que si hay fans hay que parar, y si te ven a ti conduciendo…
Cris: -Volvemos a salir del coche y nos cambiamos de sitio.- No, si salimos del coche y entramos más que nos besamos eh… -Río.-
Y por fin salimos del garaje, y como siempre, Dani tiene que parar porque hay fans. Se quedan un poco paradas al verme, pero enseguida reaccionan y me preguntan si conmigo también se puede hacer una foto, y yo acepto encantada.

Estamos paseando por Madrid agarraditos de la cintura, riendo, besándonos, hablando… Sin importarnos acaso que salgamos en las revistas.
Paramos en alguna que otra tienda, miramos cosas e incluso compramos. Pero siempre pasa algo, siempre pasa algo que haga que salga corriendo y así es.
Voy llorando mientras corro por las calles de Madrid. Hoy que me llaman y paro. Me giro. Es él…
Dani: -Acercándose a mí.- A ver, amor, pasa de esa revista, ¿vale? Es de hace mucho tiempo. No sé por qué narices está ahora en venta. Cris, hace apenas unas horas que acabamos de volver a salir… ¿Vamos ya a mandarlo todo a la mierda?
Cris: Entonces… esas fotos es de hace tiempo, ¿no?
Dani: Te lo juro amor. Si yo con Lara ya no tengo nada. Apenas una amistad.
-Flash Back.-
Estamos en una tienda viendo ropa, zapatos y por el estilo. Cuando salimos al lado hay un quiosco con revistas fuera. Nos acercamos a verlas, para ver si salimos, y en la Cuore están, en pequeñito, Lara y Dani…

miércoles, 25 de julio de 2012

Capitulo 25. Miguel…




Se me saltan las lágrimas, es tan… tan bonito lo que ha hecho hoy. Que sí, se está ganando mi perdón.
Me acerco a él y él se acerca a mí, estamos ya muy juntos, demasiado diría yo, ya que noto su respiración en mi cara.
No sé si besarle y ya, lo que el deseo nos pueda, pero luego está Miguel… No me gusta ser así, no me gusta engañar a nadie…
Me dejo llevar por mi sentimiento y nos besamos. Cada vez el beso va a más, cada vez es más intenso y más apasionado. Dani tira la caja al suelo y me tumba en la cama, sin separar sus labios de los míos.
Deja de besarme los labios para ir a mi cuello y volverse loco en este. Empieza a besarlo con pasión, muchísima pasión. Me quita la camiseta y empieza a pelearse con el broche de mi sujetador. No se separa ni un milímetro de mi cuello.
Deja de besarme el cuello para ir a mis labios de nuevo. Cuando los tenemos juntos hace que entreabra mi boca con su lengua, y busca mi lengua deseoso de jugar con esta.
Cuando la encuentra, empiezan a jugar un poco tímidas, como con miedo, como si se estuvieran conociendo… Pero al rato empiezan una guerra dentro de mi boca.
Una guerra que Dani no está dispuesto a perder. Una guerra apasionada. Una guerra de dos…
Dani sigue peleándose con el broche de mi sujetador, pero se da por vencido y deja de intentar desabrochármelo. Todo por no separarse de mis labios.
Cris: -Me separo un poco.- Raro en ti… -Río y vuelvo a juntar nuestros labios.-
Dani: -Separándose un poco.- Es que no puedo desabrocharlo… -Vuelve a juntar nuestros labios.-
Cris: -Me separo del todo y me giro, le doy la espalda.- ahora, con cuidado y tranquilo, lo desabrochas. –Girando la cabeza para verle.-
Me desabrocha el sujetador, y empieza a besarme el cuello mientras me abraza por atrás.
Suena su móvil. Siempre nos pasaba lo mismo… Pero esta vez no nos separamos, esta vez seguimos abrazados, juntos, besándonos con locura.
Pasamos olímpicamente de su móvil y seguimos besándonos. Su móvil no deja de sonar, y cuando deja de sonar al rato vuelve a sonar.
Dani: Anda, cógelo tú. –Tumbándome y poniéndose encima de mí
Cris: ¿Seguro? –Estirando el brazo para coger el móvil.-
Dani: -Se queda mirándome los pechos.- Eh… sí, se..seguro…
Cris: -Me tapo con su camisa ya que hace rato se perdió por la cama.- Dani, no me mires así… Me da vergüenza… -Apartando la mirada.-
Dani: Va, Pedroche, quítate la camisa.
Cris: -Me hago la enfadada.- No –Poniendo morritos.-
Dani: ¿No? –Empieza a hacerme cosquillas.-
Cris: ¡¡Vale, vale!! ¡¡Me la quito!! –Tiro su camisa al suelo.- ¡¡Ya!!
Dani: -Ríe. Empieza a besarme todo el cuerpo. La tripa, los pechos…- Va, coge el móvil. –Sin separar sus labios de mi cuerpo.-
Cris: -Me estremezco y finalmente cojo su móvil.- ¿Sí?
*: ¿Quién eres tú?
Cris: No, quién eres tú, que es quién has llamado.
*: La novia de Dani.
Cris: ¿Lo..Lorena? –Me cuesta hablar. Tengo un nudo en la garganta al oír su contestación…-
Dani: ¿QUÉ? Cris, dame.
Cris: ¡Eres un puto cretino! ¡Sigues con ella! ¡¿Por qué me haces esto Daniel?! ¡¿Eh?! ¡Joder! –Le aparto de un empujón y empiezo a vestirme. Cojo el vestido que me ha regalado y se lo lanzo a la cara.- ¡No quiero nada tuyo! ¡NADA! –Gritando.-
Dani: -Cabizbajo.- Cris, cógelo. Es tuyo.
Cris: ¡Qué no lo quiero!
Dani: Lo siento… -Agachando la cabeza junto a la mirada.-
Cris: Dani… Nada, déjalo… -Y salgo pitando de su casa. Entro al coche y antes de arrancar empiezo a llorar. No tengo consuelo.
Al rato me calmo un poco, aunque sigo llorando, pero no tanto como antes. Me seco las lágrimas. Voy a arrancar y me llega un What…
“¿Qué querías?”
No le hago caso. Cierro la conversación, bloqueo el móvil y lo lanzo al asiento del copiloto.
Arranco el coche y vuelvo a empezar a llorar. Joder, me he vuelto a pensar que daría todo por mí, que estaría a mi lado en lo bueno y en lo malo.
Soy una puta ilusa. Me seco las lágrimas para poder ver mejor, y al rato llego a mi casa. Entro al ascensor y lo primero que hago es quitarme los tacones y estallar a llorar.
Llego al piso. Salgo del ascensor con las llaves en una mano y los tacones en otra. Me seco las lágrimas, cojo aire y abro.
No es muy tarde. La verdad, es que esta cita con Dani ha sido la más rápida en terminar… Cierro la puerta y dejo las llaves en una mesita. Me miro al espejo. Bueno… Tampoco es que se note mucho que haya llorado…
Me retoco un poco y paso al salón.  Lo primero que veo es a mis padres con Miguel… Le he puesto los cuernos para nada… Me odio…
Domi: Ya sabía yo que vendrías…
Cris: Sí, es que al final… Irene se tuvo que ir… Voy a ponerme más cómoda… Miguel, ven… tenemos que hablar…
Miguel: Voy cielo.
Vamos a mi cuarto, cojo el pijama y con un “ahora vuelvo”, me voy al baño a cambiarme y a quitarme lo poco que me queda de maquillaje.
Vuelvo a mi cuarto y me siento en la cama, al lado de Miguel. No sé si decirle que le he puesto los cuernos… Joder…
Miguel: -Se me adelanta.- ¿Te casas conmigo? –Sonriendo.-
Cris: Miguel… te he puesto los cuernos… Me he besado con Dani… Y no, será mejor que no nos casemos…
Miguel: ¿Qué? Vamos a mi casa, por favor.
Hace que me cambie y vamos a su casa. La verdad, es que tengo muchísimo miedo. Tengo miedo porque no sé que me va a hacer en su casa…
Entramos y nos sentamos en el sofá.
Miguel: Mira, cuando pille al subnormal ese le reviento, y a ti no te pego una ostia porque eres mujer. Y no quiero pegarte. Y sí que te vas a casar conmigo.
Cris: Miguel, a Dani no le toques. Que aunque nos pase esto nos amamos. ¡Y no me quiero casar contigo!
Miguel: ¡Encima le defiendes! ¡Que sí que te vas a casar conmigo! –Empezamos a gritarnos, le digo que deje en paz a Dani, y que no me quiero casar. Se lo repito tantas veces, y él me dice tantas veces lo mismo que se cabrea cada vez más, y tiene más rabia. Y esa rabia que tiene la suelta conmigo.
Empieza a pegarme, y no me suelta ni un momento. Y yo lloro más. Me acurruco cual feto en la tripa de su mamá, para poder evitar los golpes.
Cuando acaba cojo todas mis cosas y salgo pitando de su casa, por suerte vinimos en mi coche.
Me voy a no sé donde, y como siempre, acabo perdida. Me suena muchísimo el camino, pero como es de noche no acabo de conocerlo.
Tengo mucho miedo, por lo tanto doy media vuelta. Ahora estoy por un pueblecito.
Sigo conduciendo y al rato muy largo, no sé cómo, he acabado en los estudios.
Sigo conduciendo por Calle Alcalá, finalmente llego a Canillejas. Aparco donde paran los autobuses.
No sé qué hacer, además, tengo mucho miedo. Y si voy a mi casa Miguel puede estar en el portal. Y a casa de Dani… Pues como que le he mandado a la mierda, e ir ahora a pedirle alojamiento no me parece bien… ¿Irene? Irene no está. Está de vacaciones.
 Voy a donde vive Dani. Por suerte, el portal está abierto. Paso y cierro la puerta del portal. Subo hasta el piso de Dani en ascensor. Llego a su puerta, no sé qué hacer. Además, me duele todo el cuerpo…
Me decido y pico al timbre. No tengo demasiadas fuerzas, estoy mareada, cansada, y veo muy borroso, así, de repente…
Dani abre la puerta.
Dani: -Me ve llena de moratones.- ¡¡Cris!! ¿Qué te ha pasado?
Y antes de poder decir nada, y antes de contarle lo que me pasó, caigo a sus brazos rendida.
Pero antes de caer rendida en sus brazos, consigo decir una palabra, más bien un nombre….
Cris: Miguel…

lunes, 23 de julio de 2012

Capitulo 24. Infinito elevado a infinito… Y no se puede más…


No puedo seguir con esto, no puedo volver a caer en sus redes, no puedo más.
Dani me ha hecho mucho daño, pero también me ha hecho muy feliz. Y como no soy la chica como con las que él se acuesta, no soy de ‘ahora echamos un polvo y después cojo mi ropa y me voy’, me separo.
Aparto a Dani y cojo mi ropa. Me visto y con un simple “no puedo” salgo de la habitación y me voy al bar donde estaba Anna.
Voy por el camino a la discoteca llorando. No me he atrevido ni siquiera a mirar a la cara a Dani cuando me he ido, se ha tenido que quedar muy, demasiado, pasmado…
Entro a la discoteca, hay todavía demasiada gente, pero entre varios vistazos consigo ver a Anna. Voy a ella corriendo y me abrazo a ella y estallo a llorar.
Me pregunta que qué me pasa, pero ahora mismo no quiero hablar de ese tema, y solo me atrevo a decir:
Cris: Dicen que la mejor forma de olvidar las penas es en el alcohol…
Y no me pregunta más. Me acompaña a la barra y empiezan a llegar un cubata tras otro.
Son ya las tantas de la noche. Miro el móvil. Tengo diez llamadas perdidas de Dani. Y otros tantos What…
Vuelvo a guardar el móvil y, esta vez es Moni, vamos a la barra y pedimos otra copa.
Vamos al centro de la pista y yo empiezo a bailar entre la gente. Un baile un poco ridículo, pero ¿qué más puedo pedir, si voy hasta arriba de alcohol?
Anna y Meri están tiradas en el sofá, agotadas y, mientras ríen, nos miran a Moni y a mí bailar nuestro famoso baile ridículo.

Un ruido me despierta. Abro lentamente los ojos, como con miedo, y veo que estoy en la habitación del hotel.
Suspiro aliviada, y mi siguiente paso es intentar levantarme de la cama pese al dolor de cuerpo y cabeza que tengo ahora mismo.
Hoy volvemos ya a Madrid. Y encima, cuando llegue tengo que hablar con Miguel…
Al rato dejamos el hotel y montamos en el autobús. Rumbo… Madrid. Esta vez no me siento al principio, sino al final.
Me apoyo en el cristal del autobús, cierro los ojos y, con la música, dejo que mi sueño se apodere de mí.
Al rato noto unos labios apoderándose de los míos. Despierto de golpe, y dando un pequeño grito de susto. Al abrir los ojos le veo. Joder, ¿por qué me hace esto?
Cris: ¿Qué haces Dani?
Dani: Besarte, ah, y que tenemos que terminar lo de anoche eh.
Cris: Dani, ¿de qué vas? Sabes que lo nuestro no puede ser…

Al rato llegamos a Madrid. Menos mal, porque mientras yo era más borde con Dani, él más cariñoso estaba conmigo.
Cojo mi maleta y salgo disparada para mi coche. Por más que rebusco en mi bolso más tardo en encontrar la llave.
Cuando encuentro la llave del coche noto unas manos rodear mi cintura. Sé que es él, pero del susto pego un bote y las llaves desaparecen de mis manos. Me giro. Apenas le tengo a dos milímetros de mis labios. Estoy muy nerviosa, demasiado.
Me meto en mi mundo que es mi realidad. Sé que no es perfecto, pero para mí, que solo entro yo, está bien…
Dani: -Me saca de mi mundo.- ¿Me llevas a mi casa? Es que el coche se lo llevó Nacho…
Cris: Lo siento, no puedo llevarte yo. Tengo prisa. –Me separo rápidamente de él, cojo las llaves del suelo y abro. Me meto al coche.- Díselo a otro, o a otra. Adiós. –Y sin darme cuenta, le veo que se mete en el sitio del copiloto tras dejar la maleta en el asiento de atrás.- No empecemos Daniel.
Dani: Cris joder, que solo quiero pasar un rato contigo, ser AMIGOS, y reírnos, tomar algo… -Se le ve un poco cabizbajo. Joder, me da pena, pero lo que me hizo no es normal…- ¿Cenamos juntos? … -Y por fin se atreve a mirarme a los ojos, a mis ojos grandes, marrones y vidriosos por las lágrimas.- No llores, por favor… -Lo más dulcemente del mundo. Me acaricia la mejilla haciendo quitar las lágrimas que salieron de mis ojos.-
Cris: -Me callo y arranco el coche. Pongo música para evitar este silencio incómodo. No sé si ir… Nos vendría bien… O quizá Dani se lo toma como algo más y hace que vuelva a caer en sus redes… Entre tanto pensamiento, lágrimas cayendo de mis ojos, y miradas de Dani y palabras “No me gusta verte llorar”, llegamos a su casa.- A las nueve y cuarto estoy aquí.
Dani: -Sonríe, y una preciosa sonrisa que hace que me evada del mundo real y me meta en el mío. No dejo de mirarle a los ojos, de perderme en estos y de mirar su preciosa sonrisa de oreja a oreja.- No me hagas esperar más de esa hora eh, -suelta una leve carcajada.- además, también sabes que odio la impuntualidad. –Saliendo del coche y cogiendo la maleta.- Ten cuidado por la carretera, que hay mucho loco y tu… -ríe.- Que gracias por traerme.
Cris: -Haciéndome la ofendida.- Oye, que yo conduzco muy bien, eh –Y por una vez, en este día, suelto una gran carcajada.-
Dani: Me matas…-Y antes de poder preguntarle, entra en su portal.-
Me voy a mi casa. ‘Me matas…’ ¿por qué le mato? ¿Qué le gusta tanto de mí? ¿O que odia? Me deja con esta curiosidad… No dejo de pensar en él, en su sonrisa, en sus ojos y en su despedida… ‘Me matas…’
Entre tantos pensamientos llego a casa de mis padres. Cuando entro lo primero que me encuentro es a mi madre con Miguel… Me olvidé completamente de él… De él y de nuestra relación…
Miguel: -Acercándose a mí.- ¡Hola amor! –Dándome un beso un tanto apasionado, pero yo apenas se lo respondo.- ¿Qué te pasa, amor?
Cris: -Inventándome una excusa.- Me duele la cabeza… -Me llevo la mano a la cabeza.- Es que anoche, después de lo de Castellón, salí de fiesta con Anna, Moni, Meri, David…-empiezo a decir gente del equipo, y por último, le digo a él, al motivo de mi sonrisa.- y Dani… -Sonrío como una tonta enamorada.-
Miguel: ¡Es que no se puede trasnochar, y menos cuando al día siguiente tienes que cenar con tus padres y tu novio! –Sonriendo.-
Cris: -¿Qué? ¿Cenar? ¿Los cuatro? ¿Pero cuando han hablado?...- Hoy no puedo… -Yendo a la cocina y tomándome una pastilla.- He quedado… -Yendo a mi cuarto y revolviendo el armario. Estoy pasando de Miguel completamente.-
Miguel: Pues pospón esa quedada para otro día, amor… -Abrazándome y besándome el cuello. Si fuera Dani me hubiera estremecido…- Que te tengo que decir una cosa… -No quita sus labios de mi cuello.-
Cris: -Separándome.- No lo voy a posponer. –Cogiendo ropa y yendo al baño. Miguel entra conmigo… ¡Joder, qué pesado!- ¿Puedes salir? Es que tengo un poco de prisa… Me tengo que arreglar y luego ir a comprar algo para mi quedada.
Miguel: Si quieres te acompaño a comprar, amor –Sonriendo y saliendo del baño.-
Ni le contesto. No quiero a Miguel, no le amo, no es mi vida… Con él no estoy feliz… Yo quiero a Dani, y sí, me ha hecho mucho daño, pero quien sabe si hoy se gana el que le perdone.
Entre otros tantos pensamientos me termino de duchar. Salgo de la ducha y me pongo un simple chándal gris. Empiezo a arreglarme el pelo y a maquillarme.
Salgo del cuarto de baño. Aun sigue Miguel sentado en el sofá. Voy a mi habitación y miro lo que tenía en la cama preparado para ponerme ahora e ir a casa de Dani.
Vuelvo a rebuscar en el armario, y tras dejar el armario como si le hubiera pasado un huracán, me decido por el mejor modelito de todos. Por el modelito que siempre le quitaba el hipo a Dani. Por el modelito por el que se volvía loco.
Una camiseta de palabra de honor y una falda de tubo negra. Tacones negros y bolso a juego. Salgo al salón con el móvil en la mano. Es Dani y como siempre, me sale una sonrisita de tonta en la cara.
No deja de ponerme tonterías, y entre esas tonterías algún que otro ‘espero volver a conquistarte’. Y lo que no sabe es que me tiene más que conquistada ya. Pero que nunca está mal que te conquisten más.
Miguel: Qué guapa mi niña. –Sonríe. Me dan ganas de decirle que no soy su niña… pero me callo.- Ven, siéntate a mi lado. –Le hago caso y me siento.- A ver cómo te lo digo… Deja un momento el móvil anda. –Le hago caso, y con un “espera bonito” dejo el móvil. Miguel empieza a hablar, de que ya llevábamos un tiempo juntos, felices… Bueno, feliz él. Yo, la verdad es que un poco también, pero no tanto como él.- Cris, ¿quieres casarte conmigo?
¿Qué? ¿Me ha pedido matrimonio delante de mis padres? Pero… ¿qué hace? No sonrío. Me limito a coger el móvil, el bolso y las llaves del coche y con un “no creo que venga esta noche a dormir” me voy de allí.
Soy muy rastrera, me odio… Pero yo a él no le quiero… Yo quiero a Dani, y voy a conseguir estar bien con Dani.
Le envío un what a Miguel. Le digo que hablaremos mañana o pasado, pero que hablaremos. Y otra vez, entre tantos pensamientos, llego a casa de Dani. Aun es pronto. Son las nueve, y falta un cuarto de hora. Y no tengo nada que hacer, ni comprar el vino, ni nada. Así que subo a su casa.
Pico el timbre y le oigo decir “¡Ya voy!” chillando. Me río y me apoyo en el marco de la puerta a esperar a que me abra.
Me abre, va sin nada arriba y yo me quedo mirándole. Como siempre que le veo me quedo atontada.
Dani: Pedroche, ¿un cuarto de hora antes? Lo siento, pero vas a tener que esperar hasta y cuarto, porque me falta por preparar unas cositas… -Me guiña el ojo y me señala las escaleras.- Te puedes sentar ahí… -Sonríe.-
Cris: No mejor no me siento, prefiero esperar de pie. –Río.-
Al cuarto de hora me abre la puerta. Va precioso… De traje… No me esperaba que estuviera tan elegante en una cena, y encima en su casa.
Paso tras dejarle un beso en la comisura de sus labios. Le doy el vino y él me coge el bolso y la chaquetita.
Entramos juntos al salón entre risas, porque me tapó los ojos antes de entrar.
Me quita sus manos de mis ojos y veo el salón. No tengo palabras. Pero… ¿cómo le ha dado tiempo a organizar todo?
La mesa está llena de pétalos de rosa, el salón está totalmente a oscuras, y lo alumbra unas cuantas velas que hay por el salón, que el suelo de este también está lleno de pétalos.
Y lo que más me choca es que en una silla hay un globo rojo atado a la silla.
Le miro y sonrío. Es perfecto. Cenamos entre risas, muchas risas. Y cuando terminamos de cenar me dice que vaya a su cuarto. Le hago caso y voy a su cuarto.
Por el pasillo para ir a su cuarto está lleno de pétalos y de velitas, y en la pared hay papelitos con un “Perdóname”, “Eres mi vida, y lo sabes”, “Nunca he amado a una persona tanto como a ti”… Mientras pasaba lo veía, y en la puerta de su cuarto hay un folio. Ese folio que hizo que estallara a llorar.
En grande hay escrito un “TE AMO.” y está lleno de corazoncitos y globitos rojos. Entro a su cuarto, la cama está llena de pétalos también y por la moqueta y mesilla también hay velas alumbrando un poco.
No se ve muy bien, por lo tanto Dani da la luz de su mesita de noche.
Dani: Va, ves a la caja anda. –Sentándose en la cama.-
Cris: -Me descalzo y voy a la caja. Antes de abrirla hay otra notita. “Espero que te guste;)”. Le miro y le sonrío.- Seguro que me gustará. –Y ya, por fin, veo lo que es. Saco el vestido de fiesta que lo vi hace muchísimo tiempo, por el que me quería comprar el vestido y cenar todos los días de mi vida con el vestido puesto al lado de Dani. Me lanzo a los brazos de Dani y le abrazo muy fuerte.- Gracias… -Dándole besitos por su cuello.-
Dani: Pero falta lo mejor. No es nada comprado, sino escrito, pero creo que te va a enamorar… -Sonríe y voy locamente la caja. Veo otra nota. La abro y hay puesto “Infinito elevado a infinito…”. Lo leo en alto y él continúa la frase, nuestra frase.- Y no se puede más…