Ya han
pasado unos meses, unos meses de lágrimas, lágrimas desordenadas. Lágrimas a
todas horas…
¿Por qué
sigo llorando por él? ¿Por qué sigo enamorada de él? ¿Por qué cada vez que le
veo mis ganas de besarle son infinitas? … Son demasiadas preguntas las que me
hago cada día…
Si no voy
corriendo a sus brazos es porque no ha sido fiel conmigo… Ha echado a la basura
toda nuestra relación…
Ahora mismo
huiría, me iría unos días, o unos meses… Pero huir es de cobardes…
Hoy,
viernes, el equipo ha dicho de ir a cenar por ahí, de ir a tomar algo después
de cenar y yo, la verdad es que tengo ganas… Sí…
Sí, porque
así me despejo un poco y dejo llorar por una noche… Porque desde que aquello
pasó, no he salido de fiesta, no me he divertido… He estado lo más seca del
mundo, lo más arisca, lo más antipática…
Claramente
en el directo y con los fans no, con ellos, con los que me apoyan día tras día
les he regalado miles de sonrisas, porque las merecen.
Hemos
quedado a las nueve en los estudios, y ya son las ocho y cuarto. Hoy no tengo
ningún repor, mejor.
Me voy a la
ducha, salgo y me arreglo un poco. Una faldita negra corta, con una camiseta
blanca de palabra de honor y tacones negros.
Mientras me
peino y me maquillo escucho música de la radio, algunas son animadas, otras
lentas y otras que mis ganas de llorar son extremas.
Pero soy
fuerte, hoy voy a ser fuerte, voy a vivir la vida hoy, voy a reír, llorar de la
risa, sonreír y aparentar que soy “feliz”…
Ya estoy en
los estudios, y nada más llegar yo, al rato, llega él. Intento aparentar que no
me importa su presencia… Veo que sale de su coche Anna con el móvil en la mano
y la envío un Whats.
“Anna,
¿puedes acercarte a mí?”
No me
contesta, lo lee y viene “corriendo” hacia mí. Me abraza con fuerza, con mucha
fuerza.
Anna: Me
alegro de que hayas venido… - con una tierna sonrisa. –
Me limito a
sonreír. Al rato ya va llegando la gente, y nos decidimos por ir a cenar a un
restaurante que ha dicho él…
A nuestro
restaurante Italiano, a donde íbamos cuando salíamos a cenar… Sabe
perfectamente que me encanta, pero ambos sabemos que ese restaurante tiene
muchos recuerdos impregnados en sus paredes.
Cenamos
entre risas, yo al lado de Anna y de Meri y él, que seguramente lo hizo aposta,
en frente de mí…
Cada vez que
alzaba la vista al frente me encontraba con su mirada… Y eso ya era caso
perdido…
Cada vez que
nuestras miradas chocaban yo me perdía, me quedaba muda, me olvidaba del mundo…
Ahora
estamos en un local, me acerco a la barra con Anna y pedimos dos malibú piña.
La verdad es
que me lo estoy pasando muy bien, no hablo con mucho con Dani y si le hablo es
porque no me queda de otra…
Pagamos y
vamos a donde están todos, cuando estamos a punto de llegar alguien se choca
conmigo y me tira la copa encima…
Cris: Joder…
podrías mirar por dónde vas eh. – mirando mi camiseta mojada. –
**: Perdón…
No te había visto…
Cris: -
levanto la mirada. – Bueno… ya da igual… - con una sonrisa dulce.
**: Yo creo que
en compensación te puedo invitar a una copa… - sonriendo dulcemente. –
Acepto
encantada, volvemos los dos solos a la barra y pedimos. Nos vamos a un sofá del
local y nos presentamos. Es un chico simpático, majo, amable, atento,
romántico… Es muy guapo, pero claro, luego está él, que una vez le conoces
todos los demás te parecen poca cosa… Pero tengo que aprender a vivir sin él…
Marco, el
chico, cada vez me hace reír más. Tiene unos ojazos muy bonitos, como los de
Anna más o menos.
Siento una
atenta mirada clavada en mí, me giro sigilosamente y veo que es él. Le noto
tenso…
Marco se
acerca a mí y yo… yo también… será a lo mejor por joderle a él… o… o porque
quiero rehacer mi vida con alguien que no sea él…
Marco: - me
quita un mechón de pelo de la cara. – me encantan tus ojos… - sonriendo. –
La verdad es
que me está ganando, y yo cada vez sonrío más. No pienso en una boda, pero sí
en una relación…
Sé que le
acabo de conocer a penas hace unas horas, pero siento una conexión. No es que
sea tan especial como con la que sentía con Dani, pero tenemos conexión, me
hace sonreír y eso es lo importante…
Dicen que
quien te hace llorar no te merece, y tienen razón…
Ya ha pasado
unas cuantas semanitas, y Marco y yo estamos saliendo. Somos felices. Y la verdad,
es que estoy contenta de estar con él. No es nada violento, además, odia la
violencia.
Dice que con
la violencia no se va a ningún sitio, y tiene razón.
Hoy viene a
buscarme cuando acabe el programa, hoy y muchos días, pero hay algunos que no,
porque tengo repor...
Me lleva y
me recoge, cuando acabo un repor tarde le envío un Whats y viene a por mí y
después me lleva al cine, o a su casa a cenar...
Sinceramente,
estamos genial juntos, felices…
Me cambio y
rápidamente voy fuera de los estudios, me apoyo en la pared y empiezo a ver
Twitter.
Veo que la
puerta de los estudios se abre y sale él. Se acerca a mi lado y se apoya en la
pared también. Me limito a decir “Hola.”, y a mirar al frente, como él.
Dani: ¿Qué?
¿Esperando a Marco?
Cris: Sí, esperando
a Marco… ¿Y tú?
Dani:
Esperar también…
Cris: Ah… ¿y
se puede saber quién es?
Dani: Una
amiga...
Cris: Ah…
pues muy bien… - al rato veo que llega Marco. Sonrío como una tonta. - ¡Bueno,
me voy! –voy a echar a andar pero me agarra del brazo.- ¿qué pasa?
No habla,
solo se limita a llevarme más atrás, a su lado.
Dani: Veo
que eres feliz…
Cris: Sí, lo
soy. ¿Algún problema?
Dani: No,
ninguno… Pero me gustaría hablar contigo… ¿Quedamos para cenar?
Cris: Dani…
A ver… tengo novio, me gusta estar con él, pasar tiempo con él y bueno, cenar
con él… - veo la carita de tristeza que pone, los ojitos de desilusión y se me
cae el mundo encima. – Bueno, luego te mando un Whats y te digo…
Y antes de
soltarme me da dos besos y se va corriendo a su coche gritando “¡A las nueve en
mi casa!”
Me encanta
verle así de ilusionado. Voy al coche de Marco y una vez dentro le doy un beso.
Cris: Oye
Marco, que hoy he quedado para cenar con un amigo. ¿Te importa?
Marco: ¡En
absoluto! ¡Tienes que seguir quedando con tus amigos!
Mientras
decidimos donde ir le hablo a Dani por Whats.
“¿Tú no
habías quedado?”
“No, no me
acuerdo… :)”
“O sea, que
lo tenias todo planeado…”
“Sí… más o
menos…. Jiji”
“Pues a las
nueve en tu casa.”
“No tardes
eh.”
“No sé… a lo
mejor me hago de rogar… ;)”
Paso la
tarde con Marco, y las ocho le digo que me lleve a mi casa. Me arreglo. Unos
pantalones cortos, una camiseta negra que transparenta un poco y tacones
negros.
A las nueve
estoy en su portal, pero me voy a hacer de rogar… Bajo del coche y voy a su
rellano y me siento en las escaleras.
A los cinco
minutos llamo a su puerta y con una sonrisa me abre.
Dani: Cinco
minutos ahí sentada… - riéndose. –
Cris: Ah,
qué bien, que me has pillado… Pues vaya…
Dani: Anda,
pasa. – aun riéndose. –
Paso y voy
directa a su salón, me siento en el sofá y dejo el bolso en este también.
Viene con
dos vasos y se sienta a mi lado.
Dani: Toma,
un coctel de esos de alcohol.
Cris: -
sonrío y cojo el coctel. – Muchas gracias, Dani.
Hablamos de
tonterías, muchas tonterías y llega el momento del silencio. Un silencio
incómodo…
Dani: - por
fin se decide a hablar. – Cris… sé que te hice mucho daño, y tal… Y me siento
fatal… tú no te mereces que nadie te ponga los cuernos…
Cris: Dani…
a ver, que no he venido aquí para recordar eso y llorar…
Dani: Lo sé…
perdón…
Cris:
Tranquilo… - sonriendo dulcemente. –
Dani: Es
que… desde que vi que salías con Marco, pensando que cada día te ibas olvidando
un poquito de mí y yo, que no puedo, ni podía olvidarme de ti… pues… empecé a
salir con una chica…
Cris: -
sonrío. La verdad es que no quiero sonreír, solo quiero llorar, pero me hago la
dura… - me alegro que hayas conocido a una chica…
Dani:
Gracias… - sonriendo. – Y bueno, ya han pasado unos meses… ya cada día que pasa
ambos nos intentamos olvidar… y para mí es imposible…
Cris: Y para
mí….
Dani: -
sonreímos. – bueno… y como no quiero perder el contacto contigo… he pensado en
ser amigos…
Cris:
¿Amigos? ¡Claro! ¡Genial..!
Tras esa
charla de ser amigos y demás, cenamos y al rato me viene a mi casa… Amigos… Él…
mi amigo…
A cualquiera
que se lo cuente le parecerá una estupidez… Siempre atraeremos, siempre vamos a
morir de ganas de besarnos…
Ya han
pasado días. No sé exactamente la cifra de esos días, pero lo que sí sé es que
han pasado días…
Días en los
que Dani y yo hemos quedado, días en los que hemos ido a tomar algo con
nuestras respectivas parejas, días en los que hemos salido de fiesta todos
juntos, en los que hemos ido a cenar juntos.
Días en los
que cada segundo de verle sonreír con Marina he muerto, en los que Marina
quería ser yo…
No he dejado
de pensar en él, no consigo olvidarle… El tiempo pasa, y pasa y yo aun no le he
olvidado…
Y la verdad
es que tampoco quiero olvidarle… No quiero olvidar nada… No quiero olvidar nada
que haya vivido junto a él…
Quiero
recordar los buenos momentos, para sonreír más que nunca. Quiero recordar los
malos momentos, para llorar.
Y sí, y si
tengo que llorar por recordar los momentos a su lado lloro… Porque sí… sigo
completamente enamorada de él…
Hoy, jueves,
he quedado con Dani en el portal de su casa. Me pongo unos vaqueros, unas
Converse y una camiseta tirantes blanca y una camisa de manga corta, a rosita,
encima.
Dejo la
camisa abierta y cojo una bandolera. Meto mis cosas, entre ellas algunos
libros, para hacer fotocopia de unos apuntes a Irene y tiro para casa de Dani.
Cuando llego
y aparco voy a su portal, le llamo al telefonillo y al rato ya está abriendo la
puerta.
Dani: ¡Hola
fea!
Cris: ¡Hola
tonto!
Nos reímos y
nos damos un gran abrazo. Son estos momentos en los que me considero
protegida...
Nos
separamos y echamos a andar a una cafetería. Vamos hablando, riendo… Pero
claro… como amigos…
Semáforo en
rojo para los coches, verde para los vía andantes. No hay mucha gente para
cruzar, solo estamos unos chicos en frente y nosotros en “nuestra” acera.
Echo a andar
dejando a Dani un poco atrás, que se quedó un poco embobado, estaba en su
mundo, vamos.
Y de
repente, algo me lleva, algo me lanza un poco lejos, algo hace que pierda el
conocimiento...
Noto que
estoy tumbada en alguna cama, estoy tan cansada, que no puedo ni siquiera abrir
los ojos…
Me duele
todo el cuerpo, no puedo ni moverme del dolor que tengo…
Como estoy
tan cansada dejo los ojos cerrados y me dispongo a escuchar, ya que oigo a
gente hablar…
Sé
perfectamente que es Dani, por lo que sonrío al oír que se preocupa por mí…
Al rato noto
que se acerca a mí y me acaricia la frente tras haberse sentado en el larguero
de mi cama.
Dani:
-acariciando mi cara.- va Cris, despierta pequeñaja, tienes que seguir haciendo
las tonterías que haces cuando quedamos… -me da un beso en la mejilla.- ¿sabes?
Desde que te vi con Marco me comieron los celos, y busque a Marina solo por
saber si también te comían los celos pero… -noto que se le corta la voz.- pero
veía que eres feliz con Marco, y bueno, pensé que ya te habías olvidado de mí,
pero cuando te invité a cenar me dijiste que tampoco te habías olvidado de mí,
me alegre muchísimo, y se encendió una chispa de esperanza… Esperanza a volver
juntos, a intentarlo de nuevo… Porque sé que ya me has dado muchas oportunidades,
pero eso significa que aún me quieres y si yo te las pido… es… porque te
quiero, te quiero más que el primer día, siento que sin ti mi mundo se
derrumba, que la felicidad se fue de mí… Porque mi felicidad está si sé que
estás tú a mi lado… Y cuando te han atropellado… -noto unas gotitas caer en mi
mejilla.- pensé que no podía verte más, que ya no iba a notar los golpes que me
das en el hombro cuando te hago de rabiar…, pensé que ya no iba a ver nunca más
tu preciosa sonrisa… y se me vino el mundo encima… No he dejado de llorar hasta
que he sabido que estabas bien… con algunas cuantas lesiones, pero que estabas
bien al fin y al cabo… Y Cris… si me has escuchado… solo quiero que resumas
todo esto que te he dicho en un “Te quiero más que ayer, pero menos que mañana.”,
y que todos y cada uno de los días, al
despertar, lo recuerdes… aunque yo no esté a tu lado… -hace una pausa, y a mí
me entran ganas de abrazarle, de llorar, de besarle… de todo, y cuando lo voy a
hacer, vuelve a hablar.- el accidente me ha hecho darme cuenta que te quiero más
de lo que imaginaba…
"Nota: Y es verdad, que a veces tiene que pasar algo para saber lo demasiado que quieres a esa persona, a veces la vida te tiene que dar un toque, te tiene que avisar de que vayas junto a tu felicidad."
