Dos meses. Dos meses de caricias, de besos por los rincones. Hace dos meses justamente volvimos a salir y la verdad es que esta vez lo llevamos en secreto. Nadie lo sabe. Nadie sabe que estamos juntos, nadie sabe que yo vuelvo a ser tan feliz porque estoy con él.
Hoy he
quedado con él. Viene a mi casa, que vamos a pasar el fin de semana entre
besos, caricias y todo, todito, todo.
Tocan mi
timbre y yo voy corriendo a abrir. Veo que es él y le agarro del cuello de su
camisa, tiro hacia mí y cuando está dentro de casa cierro la puerta. Doy un
saltito, cogiendo impulso, y me subo a sus caderas. Le doy un besito.
C: hola, mi
niño – sonriéndole dulcemente.
D: hola,
cosita – me mira sonriendo mucho dulcemente y acto seguido me da otro beso -
¿Qué planes tienes para mí?
C:
encerrarnos en mi cuarto, tumbados en la cama, haciendo el amor, riendo,
besándonos, acariciándonos… ¿Te gusta?
D: me
encanta – a dos milímetros de mis labios.
Empezamos a
besarnos dulcemente, pero la intensidad aumenta y la temperatura empieza a
subir.
Me lleva a
mi cuarto y me tumba en la cama, besándome y desnudándome.
Hacemos el
amor con pasión, con dulzura, con ñoñería… Cae a mi lado y nos quedamos
abrazaditos.
