jueves, 6 de septiembre de 2012

Capitulo 29. Desliz.



Ya está llegando el día de irnos a París, no sé porqué pero estoy demasiado nerviosa.

Cada día saco algo nuevo del armario para llevarme a París, no son muchos días, pero vamos a pasar el fin de año y el año nuevo juntos, en París, que es lo que más me gusta.

Sin nadie más, sin terceras personas que nos estropeen las vacaciones. Los dos solos. Nuestro primer viaje.


Día definitivo, hoy ya nos vamos a París. No nos quedamos a lo de las pre-uvas estas, porque sacamos, bueno, sacó los billetes de avión antes de que supiera nada.

Estos días hemos estado la mar de genial. Algunas veces hemos tenido peleillas, pero lo típico en una pareja.

No todo es de color rosita, no todo es Disney, aunque a mí me encantaría que todo fuera así. Todo Disney, con mi príncipe azul, y yo la princesita.

Estoy esperando en mi portal a que venga Dani a recogerme para ir a los estudios. Y sí, voy con la maleta. Porque nada más salir del plató nos vamos a ir al aeropuerto.

Hoy no tengo ningún repor, cosa que me viene genial, porque así no llego a París agotada.

Al rato veo que ya llega Dani, cuando para en frente de mi portal voy corriendo a dejar la maleta en su maletero, lo abro y veo también su maleta. Es grande. Más que la mía. Sonrío instantáneamente y me voy al sitio del copiloto. Cuando monto me tiro a sus labios a besarle.

Y aquí estamos, besándonos. Nos da igual que la gente nos mire, que hablen o cualquier cosa. Cada vez el beso es más apasionado. Me separo y con una sonrisa de pilla le digo que vayamos a los estudios.

Vamos camino a los estudios, con nuestros típicos piques. Sonriéndonos, y demás cosas que hacen que cada día esté más enamorada.

Porque son los pequeños momentos, esos pequeños instantes cuando más feliz te sientes. Por mínima tontería que sea.

Llegamos a los estudios y bajamos del coche. Me tiro a abrazarle. No me quiero separar ni un milímetro de él.

Dani: -Aferrándose de mi cintura y mientras me da besitos en el cuello.- Señorita Pedrochada, hoy nos vamos a París, ¿tienes ganas?
Cris: -Enroscando mis brazos por su cuello dándole besitos en su cuello también.- Tengo muchísimas ganas.
Dani: -Noto que sonríe mientras me da besitos en el cuello.- Yo llevo una maleta grande. Cabe más ropa… Y bueno, así solo facturamos una… -separándose.- ¿Metes tu ropa en la mía?
Cris: -Sonrío.- ¡¡Sí!! ¡Vamos, saca las maletas!
Dani: -Yendo al maletero.- Ya voy Pedrochada, ya voy.
Cris: Así parece que vivimos juntos, y que estamos casados, y que es nuestra Luna de Miel… -Sonriendo.-
Dani: ¿Eso es una indirecta? –Riendo.-
Cris: Mmmm puede que sí… -haciéndome la remolona mientras sonrío.-
Dani: -Ya a mi lado con las dos maletas. Cierra el coche.- Va Pedrochada, tira para arriba con tu maleta. –Dándome en mi trasero.-
Cris: ¡¡Oye!! –haciéndome la ofendida.- ¡Que no soy un caballo!
Dani: -ríe.- va, ¡tira antes de que te coja! –riendo a más no poder.


Hace apenas unas horas que llegamos a París. Parezco una niña pequeña viendo las calles, viendo la ropa, viendo todo. Siempre suelto algún que otro ‘¡Hala, qué bonito!’ o ‘¡Hala!’ como expresión.

Son instantes en los que me vuelvo pequeña, en los que Dani se ríe, en los que nos miramos, paramos y nos besamos.

Instantes que es difícil explicarlo con palabras, que o lo sientes, o no sabes cómo es. Porque digamos que son más que preciosos. Porque son únicos. Son en los que cuando miremos las fotos que nos hemos hecho vamos a sonreír. Vamos a sonreír al recordar París…

Hoy vamos a ver la Torre Eiffel. Me muero de ganas por hacernos una foto teniendo de fondo la Torre. Es lo más romántico que hay.

Estamos ya viendo la Torre Eiffel, mi cara de boba viéndola es increíble. Le hago miles de fotos, cada una con un efecto distinto, con un enfoque distinto.

Pasamos un fin de año genial, entre risas, besos, miradas, caricias… Y demás muestras de cariño.

Mañana ya volvemos a Madrid. La verdad es que no me quiero ir, aquí estoy muy a gusto con él. Sin que nadie nos reconozca. Bueno, casi nadie, porque ya nos han parado una pareja. Pero es normal.

Paseamos agarraditos de la mano, abrazaditos por la cintura, nos paramos y nos besamos cuando queremos. Pequeños detalles de las parejas que es precioso, que eres feliz a su lado.

Estamos en el hotel, tirados en la cama, hablando de todo y a la vez de nada. De cualquier tontería que se nos pasa por la cabeza, besándonos, “pegándonos”, haciéndonos cosquillas. ¿Qué más le puede pedir a la vida? La verdad es que nada.

Nada porque tengo toda la felicidad del mundo. Estoy riendo con el hombre al que más amo, con el que pasaría el resto de mi vida a su lado. Y es verdad, que nunca nadie ha hecho que sienta todo lo que siento con él.

Con él todo es especial, todo lo que siento es especial, nuestra relación es especial.

Voy a levantarme de la cama pero no me deja. Me coge de la cintura y me vuelve a tirar a la cama, me tumba y se pone encima de mí. Con cada pierna a cada lado de mí.

Le miro con una sonrisa pícara y acto seguido ya me está besando. Un beso calmado, suave, romántico, bonito, dulce. Pero según va pasando el tiempo cada vez se hace más intenso, pero bonito, más alocado, pero romántico, más apasionado, pero dulce.

Son besos que nadie siente, porque son únicos. Nuestros besos son únicos, nuestros ritmos. Cada día inventamos un ritmo o repetimos el primer ritmo de todos.

Besos que todo el mundo desea sentir… Besos que con un simple roce de nuestras lenguas ya te estás estremeciendo. La gente pensará que son unos besos más, pero no. No son unos besos más.

Poco a poco va bajando a mi cuello y en este se vuelve loco. Empieza a besarlo sin parar, a hacerme chupetones, a darme mordisquitos. Va subiendo a mi oreja izquierda, y cuando llega allí me deja un leve mordisquito en el lóbulo, cosa que produce que suelte un pequeño gemido.

Dani: Me encanta que sueltes esos pequeños gemidos…-y tras ese susurro, vuelve a mis labios.

Tras estar un rato besándome hace que giremos y quede yo ahora encima. Y aquí estoy, besando su cuello, dándole mordisquitos y sonriendo cada vez que suelta un pequeño gemido.

Nos vamos quitando la ropa cuidadosamente, sin prisa, pero sin pausa. Lanzamos la ropa al suelo y volvemos a besarnos. Me separo un poco y le miro a los ojos.

Sus ojos derrochan deseo, derrochan amor, derrochan ganas de sentirme ya.

Y así, entre besos, entre miradas, entre sonrisas es como me hace suya por no se cuanta vez.

Es cuando vuelvo a sentir todo lo que sentía la primera vez que lo hice con él. Vuelvo a sentirle, vuelvo a gemir de placer, vuelvo a volverme loca.

Y como no, vuelvo a tocar con las yemas de los dedos lo llamado paraíso. Aquello que siento cuando me hace suya, cuando nos hacemos uno. Cuando unimos nuestros gemidos.

Poco a poco nuestras respiraciones son más entre cortadas, más deseosas de seguir, más apasionadas…

Acabamos con un “te quiero” por parte de los dos. Quizás sea el más sentido, el que más nos llamó la atención, con el que más sonreímos. ¿Por qué?, no lo sé.

Solo sé que todo a su lado es mejor, todo lo bueno lo sientes más, te llama más la atención…


Ya estamos en Madrid. Quiero volver a París con él. Quiero pasear con él otra vez por las calles de París. Simplemente quiero que nos besemos cuando nos dé la gana. Que no nos cortemos ni un pelo.

Ahora es cuando nos entra nostalgia y queremos ser una pareja más. Una pareja más que se besan en plena calle…

Ahora ya nos tenemos que separar, ya tenemos que hacer vida con la familia, y no quiero. No quiero separarme de él. Quiero estar las veinticuatro horas con él.

Odio las despedidas, no hay cosa más triste que las despedidas. Y es que se va a León, con su familia y amigos. Y yo me quedo aquí. Con los míos.

Estoy esperando a que baje de su casa, sí, estoy en mi coche, en su portal. No me he atrevido a subir a su casa y verle cerrar la puerta con la maleta. ¿Por qué? Porque no quiero que se vaya.

Ya bajó y yo salí del coche. Ninguno de los dos nos atrevemos a pronunciar palabra, solo estamos abrazos. Yo estoy reprimiendo muchísimo mis lágrimas, pero finalmente se me escapan y todas salen.

Dani: Pequeña, no me llores, por favor…-acariciando mi pelo.
Cris: Va, vete ya…-separándome de él y limpiándome las lágrimas.- recuerda que te quiero muchísimo ¿eh?
Dani: Lo recuerdo, pero recuerda tú que yo te quiero más.

Nos damos un apasionado beso y ya, ambos cogemos nuestros coches y nos vamos, cada uno a su destino… Yo para mi casa y él para su casa… Pero de León…


Ya han pasado unos días, la verdad es que le he echado muchos de menos, pero con la familia ha sido todo más ameno.

Ya viene para Madrid. Ya le voy a ver. ¡Me muero de ganas de verle!, pero dice que me tiene que contar algo, no sé qué será, pero bueno, no me voy a poner en lo malo.

Hace un rato que me llamó. Ya está llegando a su casa. Le noto serio. Mucho. Cosa que me da ¿respeto, miedo? Sí, confío en él, pero nunca ha hablado conmigo tan serio, nunca ha durado tan poquito nuestra conversación cuando cada uno está en su tierra.

Está raro, o eso noto yo. Cuando le decía te quiero se le entre cortaba la voz…

Al rato me llama diciéndome que si puedo que vaya a su casa. Y así he hecho, ahora mismo estoy en el coche, yendo a su casa. Llego y aparco, espero un rato en el coche, la verdad es que estoy nerviosa y con un poco de miedo.

No sé qué me va a decir, no sé si va a ser bueno o malo. Aunque la verdad, por su tono de voz, por sus quebraderos de voz cada vez que le decía ‘te quiero’… me pienso más que es malo…

Subo a su casa y llamo al timbre. Nada más abrirme la puerta le miro, sonrío y me tiro a sus brazos. Le beso con pasión, olvidándome de lo que me tenía que decir.

Pero por desgracia él sí se acuerda y me separa. Pasamos y nos sentamos en su sofá, ni siquiera me siguió el beso antes. No sé qué coño le pasa.

Dani: A ver, Cris, pues que… que te he puesto los cuernos… Salí de fiesta con mis amigos, y bueno… fue un desliz… Iba un poco bebido también, y no sé... todo se nubló, todo se volvió negro y bueno… todos me animaban… y me la tiré… -Según iba hablando mis lágrimas invadían mis ojos. Yo, que quiera una eternidad con él, ahora, ya no quiero ni la hora de él. Estallo a llorar. Él hace el ademán de abrazarme pero me separo. No quiero que me toque…
Cris: No me toques… Ahora mismo me das tirria, te odio, me das asco… todo… Te diría que no te quiero ver más en lo que me queda de vida, pero trabajamos juntos… -me levanto del sofá aun llorando, no he dejado de llorar en todo el momento. Cojo mis cosas y tras echar un vistazo a su casa salgo de esta.

Cojo el ascensor y allí estallo a llorar más. No me esperaba esto la verdad… ¿Cuernos? ¿En un cuento Disney?... La verdad es que toda nuestra historia no ha sido un cuento Disney… Nuestra historia ha tenido muchos obstáculos. Baches de los que nos hemos caído y no hemos sabido levantarnos…

Llego a mi coche y lo pongo en marcha. Voy  a un parque de las afueras de Madrid. Quiero pensar. Estar sola. Sin que me pregunten. Ya llegará el momento de las preguntas, pero por ahora… por ahora no quiero que me hable nadie.

Llego al parque de las afueras de Madrid. Aquí vengo cuando necesito despejarme. Me relaja… Silencio el móvil y lo guardo en el bolso. Salgo y me siento en el morro del coche, más bien me tumbo.

Miro al cielo. Está atardeciendo… Y cómo no… me gustaría que él estuviera a mi lado… Sigo llorando como una energúmena… No me esperaba esto de él… Creía que había cambiado, creía que ahora todo iba a ser de color rosita… Pero no…

Una puta ilusa soy. Pensar en casarme con él. En tener una eternidad a su lado… La princesita se dio de bruces en este capítulo de la historia…

Sí… me di de bruces al pensar poder casarme con él. Al pensar que todo sería Disney. Al pensar que él cambió…

“Los hombres no cambian… siempre serán iguales…” esa es mi teoría de hoy…

Si hace unos días, meses, semanas, eras un cabrón con las mujeres, no eras fiel, las engañabas… siempre serás así…

Me duele pensar así… porque yo… yo le quiero… más de lo que tendría que quererle… Pero me es inevitable.

Él es mi droga, le necesito cerca para que mi corazón vuelva a latir. Necesito que me abrace, que me diga cualquier tontería… Pero hasta aquí hemos llegado… Yo echándole de menos y él acostándose con una cualquiera…

Esta anocheciendo, y ya hace más frio, pero estoy tan a gusto aquí… sin nadie, yo sola, pensando, llorando… mientras el frío choca con mi cuerpo y lo invade…

Les dije a mis padres que a lo mejor no iba a dormir… Porque fui a ver a Dani… por lo tanto tengo ropa en el maletero… en una mochilita…

No sé a dónde ir, no quiero que me pregunten, no quiero hablar del tema, solo quiero llorar. Pasarme la noche llorando y evadida del mundo del que me rodea.

Finalmente voy a casa de mis padres muy tarde, ya están hasta dormidos, por lo que me alegro. Porque si no estarían preguntando, y no, ahora no quiero hablar con nadie…

No tengo hambre, por lo que no como nada. Me voy directa a mi cuarto, cierro la puerta con sigilo para que no se despierten.


Los rayos frágiles del sol entran por mi ventana anunciando que ya está amaneciendo. No he pegado ojo en toda lo noche. Lo que sí he hecho ha sido llorar. Llorar muchísimo.

Cojo el móvil. Llevo sin mirarlo desde que lo silencié anoche. Lo pongo en sonido y veo que lo tengo lleno de Whats y llamadas perdidas…

Miro las llamadas perdidas, tengo unas doce o así. Son todas de él… ¿Para qué me llama? Las elimino todas y voy a los Whats.

De nuevo todos de él. Aquí tengo muchos Whats. Los leo todos y cada uno de ellos entre lágrimas.

Lo que más abunda en los mensajes son los “Por favor, Cris, perdóname…” ¿Qué le perdone? Me ha puesto los cuernos mientras yo le añoraba…

Estoy un rato más mirando sus Whats. Miro la hora y ya va siendo hora de ir al plató. Veo que se conecta. “En línea”, pero no me desconecto.

No dejo de mirar las dos palabras… “En línea”. No sé si quiero que me escriba o que pase de mí. No sé si quiero hablarle o pasar de él. Veo que ya no está “En línea” en su lugar está un “Escribiendo…”

Mi corazón se acelera, el miedo de no saber qué contestar a cualquier cosa que me pregunte o me diga me invade. Me salgo del Whats y comienzo a mirar la ropa para ponerme.

No tengo muchos ánimos, por lo tanto unos vaqueros, una camiseta y mis botas negras con tachuelas.

Salgo de mi cuarto tras hacer la cama. Sigo sin tener hambre, pero tengo que comer algo… Cojo una manzana verde y salgo para mi coche. El que hace unas horas estaba sentada en su morro llorando…

Apenas me he maquillado. Se me nota muchísimo que no he dormido nada y que me he pasado toda la noche llorando…

Entre tanto pensamiento llego a los estudios. Aparco y entro a los estudios. Saludo a seguridad y a más gente que está por aquí y voy directa a mi camerino. Cuando llego allí me siento en el sofá y me echo a llorar de nuevo.

No me imaginaba esto… me ha puesto los cuernos con una zorra… ¿De verdad a preferido tener una noche de sexo con una cualquiera y tirar todo lo nuestro a la primera papelera que encontró?

Tengo el guión en la mesita que tengo. Lo cojo y me lo estudio un poquito. Me cambio de ropa para ya no tener que cambiarme luego. Me pongo una bata y salgo a que me maquillen.

Cuando llego a maquillaje no dejan de preguntarme que qué me ha pasado. Se me nota a tregua que no estoy bien…

Les cuento todo a las maquilladoras y se quedan boqui abiertas. Me dicen que Dani es tonto, que no me merece…

Y como no, vuelvo a estallar a llorar. Menos mal que aun no me han maquillado.

Al rato de estar allí, llorando abrazada a Ruth, entra Anna acompañada con Dani.

Anna: ¿Pero Cris? ¿Por qué lloras? –Acercándose a nosotras corriendo. Se separa Ruth de mí y va a maquillar a Dani.
Cris: -Intento relajarme, pero no puedo. Sigo llorando.- Pues… que…
Anna: -Me coge del brazo y me lleva a su camerino. Una vez allí nos sentamos en el sofá. Me lanzo a abrazarla llorando.- va mi niña, ¿qué te pasó? ¿Por qué ni siquiera has saludado a…-hace una pausa y me separa lentamente.- ¿Qué hizo Dani, Cris?

Le cuento todo. No me corto de nada. Se levanta corriendo y va a maquillaje. Ni siquiera me dijo nada. Salgo corriendo detrás de ella.

Cris: ¡Anna, no le digas nada!

Llegamos a maquillaje y Anna empieza a echarle la bronca a Dani…

Anna: Dani, primero que sepas que te quiero mucho, pero… ¿Cómo puedes ser tan cabrón? ¿Cómo le haces eso a Cris? ¿Sabes cuánto te quiere? ¿Sabes lo mal que lo está pasando? ¿Sabes que  no ha dormido por ti? ¿Sabes que se ha pasado la noche en vela llorando? Daniel, le has puesto los cuernos… ¡¿Es que no piensas cambiar?! ¡Daniel! ¡Cris te adora! ¡¿Y se lo pagas poniéndole los cuernos?! Mira… es que no entiendo cómo puedes ser tan tonto. Llevo muchos años siendo tu amiga. Como si fuéramos hermanos somos. Y sé perfectamente que tú adoras con toda tu alma a Cris… Y te voy a hacer la gran pregunta… ¿has preferido tener sexo con una guarra y tirar a la basura todo lo vuestro?...

A medida que Anna iba hablando yo lloraba más. Al igual que Dani también… Se le saltaban tanto las lágrimas…

Dani: Fue un desliz… joder… -y llorando se marcha corriendo.

Le quiero muchísimo, pero tengo que aprender a dejar de depender de él… A dejar de que él sea el motivo de mi sonrisa…

Tengo que dejar de saber ser feliz si estoy a su lado…

3 comentarios:

  1. Joder... Pero si el principio era todo muy ñoño, ellos en París, disfrutando solos de su amor... Eran felices... Jodet tia, me has hecho llorar...
    Yo creo a Dani de que solo fue un desliz, estaba borracho es normal, pero hacerle eso a Cris...
    Dios! Siguiente ya bonita!!

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  2. A ver como te comento yo todo esto princesita... Joder... Qué intensidad!!! Por partes:

    1. Viaje a París: no puede ser más bonito...
    - "Todo Disney, con mi príncipe azul, y yo la princesita" ¿HOLA? ¿Quieres que muera de un ataque al corazoncito ahora mismo? Me ha recordado tanto a tí, a nosotras... ¡Como te adoro joder!
    -"Así parece que vivimos juntos, y que estamos casados, y que es nuestra Luna de Miel…" que momento más bonito por favor... en estos pequeños detalles se demuestra todo el amor que se tienen, porque el imaginarse ese futuro junto a él, es señas de amor verdadero, de esos que solo pasan una vez en la vida...
    -"¡Que no soy un caballo!" Cierto, no es un caballo, ya todos sabemos que es un ponny.
    -"Son instantes en los que me vuelvo pequeña, en los que Dani se ríe, en los que nos miramos, paramos y nos besamos" Ella se vuelve pequeña, pero a Dani se le cae la baba cuando la ve así, que lo se yo...
    -"Paseamos agarraditos de la mano, abrazaditos por la cintura, nos paramos y nos besamos cuando queremos. Pequeños detalles de las parejas que es precioso, que eres feliz a su lado" Derrochan amor, envidia sana... jajaja
    -"Acabamos con un “te quiero” por parte de los dos" No pueden ser más bonitos, acabar así es uno de los detalles más bonitos que existen.

    Después de comentar esta parte tan adorable, me paso a la parte... llamemosla "menos adorable", por no llamarla "Dani gilipollas":

    2.Cagada de Dani.
    Aquí paso de comentar las frases más bonitas, porque por desgracias el tonto de Dani se las ha cargado. ¿Pero qué coño se le pasó por la puta cabeza? Disculpa mi vocabulario pero es que me enerva mucho... Por más que le doy vueltas no consigo comprender como ha podido hacerle eso a Cris, no se lo merece, ella esperándole como una tonta entusiasmada y él mientras acostándose con la primera guarrilla que le pasa por en frente, pero lo peor es que la culpa no la tiene la guarrilla, la tiene él y solamente él.
    Después de todo lo ocurrido en París que Dani la traicione de esta manera es para matarle de sillazos en la cara.

    Pero a pesar de las cagadas de Dani, confío en este amor, es demasiado grande como para que esto se quede así, ahora Dani tiene que demostrarla que de verdad la quiere y que lo otro fue un puto error y que él no era consciente de lo que hacía, aunque no tiene perdón de Dios lo que ha hecho... Mi pobre Cris :(

    Bueno, confío en que arreglarás todo esto porque sé que no me vas a dejar así.

    ¡Te quiero mucho princesita! Y que no se te vuelva a pasar por la cabeza la pedazo de tontería esa de dejar de escribir, porque lo haces genial... y probablemente genial se me quede corto...

    ¿Sabes? Cada vez que leo un cap tuyo me haces feliz, porque es parte de ti y eso me encanta!

    Este comentario no está a la altura de los tuyos, pero espero que te haya gustado... Con que hayas sonreído en algún momento al leerlo, objetivo cumplido, ya lo sabes!

    Te adoro mucho princesita Disney, no lo olvides nunca, ¿eh? :)

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  3. Se que te voy comentando los caps desde el principio y aun me quedan unos pocos para llegar a este pero no puedo espera, ha sido un cap tan intenso,tan increible...

    Primero empieza todo genial, todo muy tierno, muy perfecto, con ese maravilloso viaje a Paris, la ciudad del amor.
    "Todo Disney, con mi príncipe azul, y yo la princesita. " ¿Puede haber una frase que resuma mejor su amor, su historia?

    Y el momento en el que meten su ropa en la misma maleta, me ha parecido precioso, como un sello de amor.
    "Así parece que vivimos juntos, y que estamos casados, y que es nuestra Luna de Miel…" Con esta frase he muerto,me encanta que piense en un futuro juntos,en una boda...

    Y esos momentos en Paris, han sido tan jhgfcbdgkcfgkd sus paseos de la mano, sus besos en plena calle,sus noches en el hotel...
    y entonces llega el momento de separarse, me encanta como les cuesta tanto estar lejos el uno del otro.

    Y aqui es cuando me indigno y pienso ¿que coño le pasa a Dani por la cabeza para hacerle eso a Cris? no se lo merece joder, ella pensando en un futuro juntos y el tirandose a otra, porque a mi la escusa de que estaba borracho no me vale, ha sido un cabron y punto!
    Dicho esto quiero dejar claro que me gustaria que volviesen a estar juntos pero que Dani se lo curre y que Cris se lo ponga dificil, se lo merece!

    Y como no puede uno odiar a una persona de la noche a la mañana a pesar de todo Cris sigue demotrando su amor con frases tan jeyfckgsjkfg

    "Él es mi droga, le necesito cerca para que mi corazón vuelva a latir. Necesito que me abrace, que me diga cualquier tontería…"

    Confio en que todo se arreglara y que las cosas volveran a ser como antes, porque su amor es tan grande que puede con todo.




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