[No me gusta mucho hacer que estén de hospitales y tal, peeeeero es que para lo que tengo pensado, necesitaba que estén de hospitales... ¡Gracias por leerme! ¡Feliz Año Nuevo! ¡Espero que os guste!]
Dejo el
móvil y voy rápidamente al hospital. ¿Por qué narices la gente no va con
cuidado? Siempre sufren los mismos…
Llego al
hospital, aparco y salgo corriendo para la sala de espera que me dijo Nacho.
Nunca pensé que correría tan rápido al llevar tacones…
Llego y veo
a Nacho, lo primero que hago es tirarme a sus brazos, y llorar…
Cris:
¿Có…cómo está? –entre sollozos.
Nacho: No lo
sé… Ahora nos dirán… -con la voz débil.
Llevamos
cinco minutos esperando, los cinco minutos más largos de mi vida, los cinco
minutos que han parecido horas… Necesito saber ya algo…
Cris: Ahora
vuelvo, si sale el médico envíame un whats, por favor…
Nacho: Lo
haré, tranquila… -sonriendo levemente.
Salgo de la
sala y me voy a la calle. Me siento en un banco, y me abrazo a mí misma porque
hace fresquito…
Empiezo a
recordar aquel día otra vez… Empiezo a recordar todas las jodidas sonrisas
cómplices, todo lo bueno y lo malo…
“Cris: ¿El qué, qué es? ¡Va, dímelo ya! –muy
impaciente.-
Dani: ¡Pedroche, Pedroche!
¡Traaanquila! ¡Que te lo daré, pero en los postres! –riendo.
Cris: Eres muuuuuuy malo… ¡No me
puedes dejar con esta intriga, jo!
Dani: Sí, sí que puedo. –riendo.
Cris: Pero… ¿a qué no lo vas a hacer?
Dani: ¿Te apuestas algo?
Cris: Mmmm…. No…
Dani: -se ríe más.- Ay, Pedrochada,
que no te apuestas nada porque sabes que sí lo voy a hacer… -descojonándose.
Cris: Ya veremos qué hacemos esta
noche… Ya veré si te dejo con las ganas o no.
Dani: No eres capaz.
Cris: ¡Uy, que no soy capaz, dice!”
Ese pique…
Uno de los piques más normales que teníamos… Empiezo a llorar. Escondo mi cara
entre mis manos, mientras sigo llorando.
Todo acabó
ya… Todo se desvaneció… Mi mundo se fue a pique… Porque sin él no soy nada.
“Dani: Bueno, cariño, que me da cosica
dejarte con la intriga… -sonriendo. Va a su cartera y saca dos folios, o algo
así parece.- Aun queda para nuestro aniversario, pero es que para ese día no
había nada aquí en Madrid…
Cris: ¿Pero qué es? ¡Dámelo ya, jo!
Dani: Espero que te guste mi regalo
de aniversario, princesita.
Lo cojo y me quedo muy embobada. Dos
entradas para el concierto de Supersubmarina de hoy. Sonrío, sonrío muchísimo.
Me levanto y le beso.
Cris: ¡Aay, Dios, pero qué precioso
eres!
Dani: - se ríe – Más preciosa eres
tú, pequeña. –Pagamos y nos vamos al coche. Voy como una niña pequeña, con las
entradas en una mano y agarrada de su mano, y sonriendo. Sonriendo mucho. – Me
encanta que sonrías así.
Cris: A mí me encanta que sonrías o
rías por cualquier cosa que haga… -Me acerco a él muy lentamente y empiezo a
besarle. El beso sube de temperatura y de intensidad. Me separo dejándole con
las ganas y me monto en el coche - ¡Vamos, Martínez! ¡Que los he visto mucho
más rápido! –riendo.
Dani: - Se sube – eres muuuuuuy mala,
Pedroche; pero me enamoras cada día más. –sonriendo dulcemente.”
Me llega un
whats que me saca de mis pensamientos; cojo rápidamente el móvil y pongo la
contraseña para desbloquearlo. De los nervios no atino; a la segunda, lo
consigo.
Es Nacho; lo
abro rápidamente y me dice que suba ya, y así lo hago. Me levanto rápidamente e
intento correr. Pero de los nervios y con los tacones, no voy muy rápido…
Paro y me
los quito y vuelvo a correr. En una mano llevo los tacones, y en la otra tengo
el móvil. Voy leyendo lo que me pone Nacho, y cuando llego a la habitación que
le han dado, paro en seco. Me pongo los zapatos y leo el último whats de él…
Empiezo a
llorar, pero me da igual. Aunque él no me quiera ver, yo a él sí le quiero ver.
Entro a la
habitación finalmente, tras conseguir dejar de llorar. Voy lentamente hacia la
cama donde está tumbado.
Cris: - ya
al lado de los dos – Ho..hola… -en un hilo de voz.
Dani: Hola…
- veo que se le escapa una sonrisa, pero rápidamente aparta la mirada de mí.
Cris: Dani,
¿podemos hablar? – veo que se lo está pensando. Por favor, que me diga que sí…